15 años de ConstruArte, entre innovaciones y artistas

Isabella Marinelli C. / redaccion4@construarte.com.ve

ConstruArte nació hace 15 años cuando Adriana Álvarez, fundadora, trabajaba en una constructora como gerente de compras. En ese momento, Adriana se percata de que no existía en el mercado un sitio que reuniera todos los proveedores de productos y servicios. Originalmente, se pensó hacer un catálogo que facilitara ese tipo de datos, aunque de inmediato se le añadió la parte editorial, por lo que la idea evolucionó en una revista.

Al inicio, la propuesta estuvo en manos de las hermanas Álvarez, Adriana y Andreina. Así transcurrieron 4 ediciones. Al cumplirse un año de la primera publicación, el esposo de Adriana, Jesús Alberto Matos G., le compró las acciones a su cuñada y desde entonces se convirtió en un proyecto del matrimonio.

ConstruArte debía ser como los programas matutinos en su época de oro. Además de tener de todo, eran algo muy fresco. Nosotros tenemos secciones de arte, tecnología, arquitectura, construcción, ingeniería, ecología, entre otros. Todos esos elementos que, tanto a un coleccionista de arte como a un ingeniero, le llaman la atención”, dice Álvarez.

La fundadora confiesa su amor por el arte. Asegura que cada vez que le preguntan qué clase de regalo quiere, la respuesta siempre es la misma: arte. Es por eso que, desde el comienzo, se enfocaron en apoyar la difusión artística a nivel regional, que más tarde se extendió a todo el país. En su primera edición, el artista plástico que apareció fue el maestro Marcastillo. A partir de ese instante, se volvió el padre de la sección de arte.

Asimismo, Álvarez de Matos recuerda al maestro con mucho cariño y resalta el gran apoyo y soporte que significó para la revista. Comenta que en ese entonces hicieron un comité en el que estaban incluidos Marcastillo y otros artistas, quienes les asesoraban para decidir a quién debían entrevistar en cada edición.

En todo momento, remarcan ambos, el arte tuvo protagonismo. Las páginas centrales, por ejemplo, siempre se reservaron para los artistas plásticos homenajeados en cada edición.

Un esfuerzo minucioso

Tan pronto entraron en el mercado, cuidaron todos los detalles: colores, impresión y fotografía. Antes de imprimir, revisaban plancha por plancha que todo estuviera correcto. “A la gente le sorprendía el hecho de que nos tomáramos tanto esmero y dedicación por una revista de distribución gratuita. Marcábamos la diferencia en el tipo de papel y calidad que usábamos. Esos pequeños detalles traían satisfacciones”, asegura Matos.

“En una ocasión, un constructor me dijo que la única revista que montaba en su carro era ConstruArte. Él iba a la panadería, compraba el desayuno o un café, y si había 5 publicaciones distintas, las veía todas. Empezaba a hojear una por una, si veía algo que le interesaba, lo arrancaba y dejaba la revista donde la había conseguido, pero ConstruArte era la única que tenía artículos para leer”, cuenta  Matos.

En el caso de las revistas gratuitas, la publicidad debía ocupar el 30% del contenido. ConstruArte se enfocó en ofrecer a sus lectores todos los proveedores que pudieran necesitar en materia de construcción. Cemento, aires acondicionados, cabillas y un largo etcétera ocupaba sus páginas. Los anunciantes tenían la capacidad de comprar diferentes espacios. Sin embargo, una de sus virtudes es que nunca vendieron la portada, elemento crucial en cuanto a la esencia de la revista.

Además de eso, desde un principio trabajaron con los gremios y establecieron convenios. Así como también organizaron y patrocinaron eventos. Entre los acuerdos que establecieron, resalta el colegio de arquitectos, la cámara inmobiliaria y la cámara de construcción.

Uno de los principales propósitos es que ConstruArte se convirtiera en una revista de colección. En este sentido, la gente se interesaba por conseguir aquellas ediciones que le hicieran falta. Sobraron personas que se las pidieran. Matos recuerda estudios de arquitectura a los que fue y donde vio gratamente exhibidas sus revistas. Tal y como habían planeado: era distinta a las demás.

Etapa en Colombia

Todo se trata de un esfuerzo adicional. Hace unos años, ConstruArte se comercializó en Colombia, recuerda la fundadora. La revista tuvo buena acogida en el país vecino, donde circuló durante 3 años. Al respecto, resalta que, para entrar en el mercado, se enfocaron en trabajar con Distribuidoras Unidas. Pero para conseguirlo, era necesario pasar por varios filtros que aprobaran la propuesta. Ellos lo lograron.

Sin embargo, agrega, la inversión era muy grande y la paridad cambiaria se disparó, lo que hacía muy difícil el mantenimiento de la revista. Finalmente, tuvieron que decidir quedarse solamente con una. Prefirieron apostar por su país. Y en la actualidad lo siguen haciendo.

La experiencia, no obstante, les trajo frutos. No se arrepienten. Los ayudó significativamente a mejorar ConstruArte Venezuela. Tras su estancia en el extranjero, el concepto se volvió más amplio. En Colombia, la revista no era de distribución gratuita, por lo que no estaban limitados por el espacio. Pudieron agregar las secciones que normalmente debían alternar en la edición venezolana, pues no tenían suficiente espacio para el contenido que deseaban incorporar.

Portal web

ConstruArte emigró a la web y sus fundadores continuaron apostando por un producto completamente distinto a lo que había en el mercado. No se dejaron llevar por las circunstancias. Por el contrario, se reinventaron. La plataforma les permitió agregar todas las secciones que se habían abierto en la edición colombiana. Ya no estaban limitados por el papel. La fundadora, agrega orgullosa, no cree que exista una plataforma igual en el país.

“Por lo general, cuando tienen la revista, no tienen el portal y viceversa. En nuestra plataforma, tenemos la revista dentro del portal. No tienes que ir a Issuu para visualizarla, nosotros pagamos un plug-in para eso. Siempre estás dentro de la página web. No conformes con eso, también contamos con una biblioteca virtual en donde están todas las ediciones anteriores”, destaca Matos.

ConstruArte Gallery

Pero ConstruArte no es solamente una revista. Desde un principio los fundadores fueron metiéndose en el medio artístico. Siempre apoyaron a los artistas, al punto de vincularse desde el primer instante en el proceso de creación de sus trabajos. Fueron conociendo los estilos y se volvieron conocedores en la materia.

Si bien al principio se limitaban desinteresadamente a hacer conexiones entre compradores y artistas, poco a poco se empaparon tanto del asunto que los propios autores de las piezas les pedían que comenzaran a trabajar como galeristas, ConstruArte Gallery surge ante la necesidad de los artistas de ser representados. En otras palabras, es una consecuencia directa de años de apoyar el artístico.

ConstruArte Gallery es el portal de ConstruArte con los artistas. Pero también funge como vitrina. Tal vez sea el hijo directo de esa fusión donde ConstruArte lleva a cabo la gestión de representar a un grupo significativo de artistas venezolanos a nivel nacional como internacional”, relata Álvarez de Matos.

“Los primeros involucrados en Construarte fueron: el maestro Marcastillo, pionero en el enfoque de nuestra empresa hacia el arte, Ramón Belisario, Rafael Martínez, José Coronel, Aldo Muzarelli, Yelitza Díaz, entre otros. Se trata de una cartera de artistas bastante amplia donde representamos a más de 15 a nivel nacional e internacional”, asevera.

Eventos culturales y artísticos

Del mismo modo, ConstruArte se ha impulsado, en gran parte por los artistas, a ir siempre más allá. Hoy en día, se encuentran en una ardua labor de proyección de artistas en Venezuela y en el exterior. De manera que, ConstruArte Gallery tiene 6 años representando el arte nacional. Pero la colaboración no se limita a la exhibición de las obras.

ConstruArte siempre ha realizado eventos dirigidos al medio cultural y artístico, llevando a cabo varias exposiciones de arte. La primera fue en el Museo del Béisbol del Sambil en el 2005. La idea era dar a conocer los artistas a las empresas con las que trabajábamos, brindándoles la oportunidad de incluirlos en eventos corporativos o adquirir sus piezas para destinarlos a regalos. Ese fue nuestro primer acto vinculado directamente al arte”, comenta.

“Con el paso de los años hemos realizado pequeños, medianos y grandes eventos en galerías, exposiciones y actividades privadas. Dentro de las exposiciones grandes se puede mencionar un evento en el 2008 con lugar en la Quinta la Isabela, donde se presentaron 50 artistas con las 50 obras de la colección ConstruArte, además de 50 bailarinas de flamenco que se presentaron en la actividad. Fue un evento hermoso”, asegura.

“Después de eso, realizamos una exposición grande de 58 artistas plásticos, quienes colaboraron en un evento benéfico. Nuestro aporte fue una exposición en la que se realizó una subasta silente. Todos los fondos recaudados fueron entregados a la fundación María Alejandra Herrera Gubaira. Absolutamente todo fue donado: brindis, organización, homenaje al maestro Marcastillo por todos los años en compañía de ConstruArte”, expresa.

“El año pasado tuvimos una experiencia internacional bastante significativa. Estuvimos presentes en Miami y logramos introducir en nuestro grupo de artistas piezas de arte de José Gregorio Martínez Mendoza, Onofre Frías, Saúl Fernández, Rolando Quero y Jhony Luna. Dentro de una exposición que realizamos en Atlanta expusimos artistas como Ángel Orama y Adelis Gonzalez Campos. En ese concepto hemos estado incursionando y trabajando en el mercado internacional” agrega.

La evolución de la galería ha sido satisfactoria tanto en la cantidad de artistas que representa ConstruArte como en su crecimiento paulatino, concluye. Asimismo, la visión es lograr establecer alianzas de mayor proyección dentro y fuera del país con nuestros artistas, continuando con la difusión y además presencia en actividades y exposiciones, con el fin de seguir logrando avances palpables.