5 consejos para la organización de la oficina

Organización de la oficina
Crédito: Cali Casa

Isabella Marinelli C. / redaccion4@construarte.com.ve

Benjamín Franklin, quien tuvo una vida muy próspera, recomendaba la organización como una de las claves más importantes para obtener éxito. En la vida diaria, cada elemento debe ocupar su lugar. De igual manera debe ocurrir en el espacio de trabajo. Si una oficina no se mantiene ordenada y limpia, difícilmente represente un entorno ameno y productivo. Pero para conseguirlo, hay una serie de pasos a seguir.

1. Desecha lo innecesario

Desecha lo innecesario en la oficina
Crédito: Lincoman

Para unas personas más que otras es realmente difícil despegarse de sus posesiones. Incluso si se trata de un instrumento que pasó años enterrado en el armario sin contemplar uso alguno. Sin embargo, de acuerdo a Marie Kondo, consultora de organización japonesa, se trata de un paso fundamental. En este sentido, encuentra dos causas del desorden: no está claro el lugar que le corresponde a las cosas o simplemente se requiere de mucho esfuerzo para organizarlas.

Más allá de darle un cambio al espacio, es necesario transformarse a sí mismo. De lo contrario, el orden no se mantendrá por mucho tiempo. Así que, hay que tener por seguro que ese suéter que tiene 10 años sin estrenarse, solo está ocupando un lugar preciado que podría servirle a una prenda que se utilice regularmente.

2. De una vez por todas

De una vez por todas
Crédito: News Urban

Las medias tintas no se admiten en temas de organización. ¡Es necesario vaciar el espacio de una vez por todas! Así que, a volcar el escritorio y las estanterías. Sí, será una jornada polvorienta y desastrosa, pero no hay que darle largas. ¡El momento es ahora!

Por lo general, existe un criterio para decidir qué tirar y qué mantener. Si bien se debe tomar en cuenta el apego emocional y el valor físico de los artículos, es importante ser realistas en cuando a la función que cumplen, su utilidad y por sobre todo, el tiempo que tienen en desuso.

3. Limpieza profunda

Limpieza profunda de la oficina
Crédito: Noticias de Madrid

Al momento de empezar a tirar cosas, es útil aprovechar la oportunidad para remover la suciedad que se acumula en esos lugares que generalmente no reciben atención diaria. La limpieza es casi tan importante como la organización. Además, nadie quiere pasar demasiado tiempo en un entorno descuidado y mugriento.

4. Organizar por categorías

Organizar por categorías
Crédito: Pinterest

Una vez que el espacio está pulcro, llegó la hora de la organización. Por lo general, los expertos aconsejan ubicar los artículos de acuerdo a su uso. El objetivo es, mantener los artículos en un lugar predeterminado para minimizar el tiempo de búsqueda.

En cuanto a los papeles, se pueden clasificar en: actualmente en uso, requeridos por un periodo limitado y para conservar indefinidamente. Las subcategorías como uso frecuente y ocasional son completamente válidas. Se debe procurar que todos los archivos estén en el mismo espacio.

Del mismo modo, es fundamental que el escritorio se mantenga lo más despejado posible. Si cada cosa está donde debe estar, difícilmente tendrás que lidiar con las clásicas congestiones en la mesa de trabajo. Por tanto, es momento de empezar a usar los cajones y estanterías.

5. Elementos que no pueden faltar

Elementos que no pueden faltar en la oficina
Crédito: Decoración Facilísimo
  • Pizarra acrílica: Incluso puede servir de calendario, pues no es necesario renovarlas periódicamente. Además, se reducirá el uso de los post it. Esas temibles armas de doble filo que aparecen en todos lados sin orden ni regulación alguna. Si bien son útiles, no son los mejores aliados para mantener la armonía.
  • Lapicero: Tal vez es una recomendación muy obvia, pero no falta quien tenga un montón de lápices y bolígrafos sueltos en el escritorio.
  • Iluminación: Es fundamental que la oficina esté correctamente iluminada. No se trata de una luminosidad estridente, por eso es bueno apostar por la luz natural a medida de lo posible. Por lo demás, luz puede ser cálida o fría, dependiendo de los tonos predominantes que, también van sujetos al estilo de la oficina.