Arquitectura árabe y sus decoraciones

Karina A. Blanco-Uribe T.

Al hablar de arquitectura árabe podemos encontrar una amplia variedad de características que las representan, primero que nada, debemos saber que Arabia no es un país, es un continente ubicado en la península asiática del Océano Índico, por lo tanto dentro de él podemos  hallar extensiones inimaginables de culturas y expresiones artísticas diferentes. Está ocupada en su gran mayoría por terrenos inhóspitos de amplios desiertos con climas rigurosos y zonas de muy poco recursos naturales.

Arabia estuvo poblada en sus orígenes  por tribus nómadas de feroz autonomía, las cuales se dedicaban mayormente al comercio a través de caravanas y solo en zonas fronterizas con el Mar Rojo, los llamados gitanos.  Las civilizaciones árabes a lo largo de los años desarrollaron una cultura que incluía adelantos técnicos desconocidos en Europa y que en sus mejores épocas tuvieron un gran auge en las artes, ciencias y filosofía. Como conquistadores se destacaron por ser más humanitarios y condescendientes que otros imperios.

Sus obras arquitectónicas más significativas se dividen en dos categorías: los edificios destinados a prácticas religiosas; como las mezquitas, madrasas y mausoleos; y las edificaciones relacionadas con asuntos políticos, económicos y militares; como los palacios, caravansarays y las fortificaciones. A pesar de que ambas no aportaran nada original en cuanto a forma constructivas, hacen un excelente aporte en cuanto a decoración.

La riqueza de la decoración existe por medio de motivos geométricos, caligráficos y vegetales que crean diversas estéticas, enriquecidas por aportes bizantinos, mesopotámicos y persas en la primera etapa de su desarrollo; luego con la difusión del Islam, se enriqueció mucho más por peculiaridades locales y regionales, pero sin perder los elementos de fuerte significado espiritual que lo caracteriza.

Las paredes de los monumentos se destacan por organizarse de una complejidad técnica cubierta de cerámica, mosaicos o azulejos, piedras esculpidas y mármoles tallados, se repiten materiales y texturas,  las formas geométricas tienen protagonismo y constituyen módulos que se superponen y repiten, convirtiendo motivos decorativos que transmiten fluidez espacial.

Elementos que componen la arquitectura árabe

La arquitectura Islámica se especializa en los arcos, las cúpulas y el iwan; empleó una extensa variedad de arcos sobre columnas por un momento en el tiempo, originario de la tradición bizantina, luego enseguida se elaboro el arco de herradura y de esta manera los demás que lo procedieron. Las cúpulas, en sus comienzos eran semiesféricas, pero después adquirieron un estilo circular. El iwan, era una sala cubierta por una bóveda de cañón, completamente cubierta por un lado.

Este tipo de técnicas empleaban diversos materiales, como la piedra, el ladrillo, madera y el bronce entre tantos otros, con los cuales se lograban conseguir diferentes efectos decorativos y que dependía en general del tipo de construcción que se quisiera hacer, cada elemento tendría su propia especialización. Entres las técnicas ornamentales se destacan la pintura mural, que se utilizaba casi exclusivamente en la arquitectura civil, por lo tanto se conservan muy pocas de estas y en muy mal estado. Se empleo el mosaico, siendo un arte que abarco la decoración de mezquitas, palacios, alcazabas y baños; otra técnica fue el estuco que era fácil de moldar y adaptar a los diferentes soportes arquitectónicos como las bóvedas y no es más que un revestimiento de yeso obtenido de roca natural o de cal.

Temáticas en decoración arquitectónica islámica

Destacan tres grandes elementos antes mencionados: la vegetación, la geometría y la escritura; todas estas grandes construcciones, tuvieron la compañía de estos componentes que fueron de la mano para transformarla en lo que es actualmente.

Motivos vegetales: sobresalen en general formas de hojas de acanto, pámpanos, racimos de uvas y palmetas; esta última para la época evocaba el árbol de la vida, símbolo mesopotámico de la resurrección y la inmortalidad.

Motivos geométricos: este en especial es de los diseños más vistos en la arquitectura islámica, puede aparecer en piedras, ladrillos, mosaicos, etc. Pero sobre todo en placas de cerámica, la repetición de estas figuras fue el resultado de diversas formas, de las más frecuentes las estrellas, de diferentes cantidades de puntas; la combinación de figuras geométricas se destacan con colores diferentes y alternando claro y oscuro.

La caligrafía: pertenece a otro motivo principal de la arquitectura del islam, cada palabra escrita correspondía especialmente a inscripciones coránicas, con estas se decoraron las construcciones realizadas para fines religiosos, en donde también se pueden hallar textos místicos y poéticos.

Es importante recordar que desde el inicio, las mezquitas constituyeron el lugar central en la arquitectura islámica, ya que representa en su totalidad el símbolo del Islam, representa un papel  importante en la creación de signos visibles. Las primeras mezquitas construidas gozaban de gran sencillez, y se convirtieron como el prototipo de muchas otras construidas en diversas partes del mundo en las cuales sus elementos han permanecido inalterados durante casi 1400 años, gracias a su conservación, que va más ligada al significado espiritual que tiene dentro de sí y al reconocimiento artístico que estas corresponden.