Arquitectura Indigena Venezolana

Fabiana Sabattino/  redaccion2@constrarte.com.ve

En Venezuela, el hombre prehistórico empezó a construir arquitecturas útiles, aproximadamente desde el año 1000 a. C hasta el siglo XV, en el período conocido como el “Neoindio“.

La arquitectura neoindia consistía en construcciones incipientes, como terrazas agrícolas y bóvedas alineadas por piedras, llamadas mintoyes, que eran utilizadas como tumbas y silos para el almacenamiento de productos agrícolas. En algunas de las que han sido encontradas se detallan las representaciones artísticas del indígena venezolano, con grabados petroglíficos.

Asimismo, la arquitectura indohispana es la que se comienza a desarrollar a partir del año 1498 año luego de la llegada de los colonizadores a costas venezolanas. En el siglo XV se proyectan dos tipos de arquitecturas, la trabajada por los aborígenes venezolanos, y la construida por los españoles en territorio venezolano.

Resultado de imagen de arquitectura indigena de venezuelaLa arquitectura indígena venezolana era trabajada en dos espacios diferentes, el agua y la selva. A la arquitectura de agua, corresponden los palafitos, que eran viviendas comunes de las tribus wayúu y warao. Eran viviendas pequeñas, apoyadas sobre pilotes de madera, construidas sobre las aguas tranquilas de los lagos y lagunas.

Hoy en día aunque la cantidad de comunidades indígenas han disminuido, las que aún existen conservan la arquitectura de sus ancestros en los territorios de la costa oriental del lago de Maracaibo y en el delta del Orinoco aún se pueden encontrar estos palafitos.

Arquitectura Indigena VenezolanaEn cambio, las etnias que habitan las selvas tienen una arquitectura distinta, la churuata, era y sigue siendo el tipo de vivienda predominante en los poblados indígenas. La churuata es una especie de choza, pero muy particular, es una vivienda colectiva propia de los pueblos panare y piaroa, ubicados al sur del Orinoco.

Se destaca por su armazón de postes de maderas y círculos concéntricos interiores, sobre los que se colocan los delgados haces de palma que conforman la capa impermeable del techo y la perfección de sus formas, coronada por una punta cónica en la que culmina el techo y destaca sobre la vivienda.

Imagen relacionada

Aunque las viviendas más apreciadas y que más han perdurado hasta la actualidad en los pueblos indígenas son el palafito y la churuata, otras etnias tenían su modelo propio de vivienda.

Los Guahibo, construyen una vivienda colectiva hecha de palma y bambú, de planta rectangular, con grandes aleros y de dos plantas que se dan uso en dos tiempos del año. Cuando es época de lluvia las aldeas suelen quedar inundadas, por lo que ellos viven en el segundo piso, cuando es época de sequía viven en la planta de abajo.

fuente: elambienteron.wordpress.com