Bali, la joya de Indonesia

Gabriela Trillo Aguilar / redaccion@construarte.com.ve

En Indonesia, entre Java y Lombok se encuentra Bali, una isla paradisíaca que cada año atrae cientos de turistas a disfrutar de las bondades del lugar asiático. Además de sus increíbles paisajes, playas y clima tropical constante, su cultura es excepcional. La mayoría de los cuatro millones de habitantes que alberga esta Isla de los Dioses como es conocida, profesan el hinduismo, razón para que los turistas se interesen en dedicar una temporada a conocer sus creencias y costumbres religiosas.  

Las playas de Bali, son muchas veces el atractivo principal para los viajeros con la intención de vacacionar, tanto para aquellos que prefieren viajes tranquilos como para los que se inclinan por la adrenalina. En las playas de Lovina, una localidad costera, se ofrece a los turistas navegaciones al amanecer en el que se avistan juguetones delfines, mientras que las playas de Kuta permiten surfear grandes olas. Sin olvidar, la grandiosa oportunidad de observar exóticos peces en los arrecifes de Padangbai.

Ciudad de Ubud

Aunque el principal sustento de esta isla proviene del turismo, los balineses aún llevan una vida calmada asociada a la actividad agrícola, que está muy lejos del estrés diario al que se someten los habitantes de las grandes urbes. Esta estrecha relación con las siembras de arroz, frutas, verduras, café y cacao, sirven para llevar a cabo las arraigadas costumbres religiosas de este fantástico lugar. Los isleños presentan ofrendas a los dioses y templos, pero también las depositan en el frente de sus negocios para tener días productivos o en objetos personales que desean proteger.

En este sentido, para presenciar estos actos de fe, es necesario estar en Ubud: una ciudad pequeña de Bali, en la que es común toparse con santuarios sagrados, galerías de arte del siglo XX, templos privados y centros de meditación que ganaron fama luego de la publicación del libro Comer, Rezar, Amar de Elizabeth Gilbert. Aunado a esto, cuando cae la noche en Ubud, es posible disfrutar de presentaciones de teatro, danza o títeres, que resultan más que interesantes para los espectadores.

Templos sagrados

Al estar en Bali, es imprescindible visitar Tanah Lot, un templo situado a 20 kilómetros de Denpasar aproximadamente. Es un islote rocoso que queda accesible a los peregrinos durante la marea baja, que sirve como antídoto, según los locales, contra los espíritus maléficos que viven en el mar. El amanecer y el atardecer son los momentos ideales para visitar el Tanah Lot y apreciar la imagen del sol, o asistir a ceremonias con sacrificios.

Además de los templos, existe un volcán muy venerado por los balineses, el Gunung Agung, en el que según las creencias, están los dioses buenos. Este volcán mide 3.031 metros, es el punto cardinal de la brújula espiritual balinesa, y sede de los numerosos festivales que realizan los peregrinos durante el año, para honrar sus principios religiosos.

Estos son sólo algunos atractivos de todos los que esta exuberante isla posee, la combinación de sus playas, los mejores hoteles del mundo, la particularidad de su religión y por supuesto sus habitantes, hacen de Bali el lugar perfecto para pasar una temporada única.

Con información de National Geographic