Barichara: pueblo colonial de incomparable belleza y conservación

Barichara: pueblo colonial de incomparable belleza y conservación. En el centro del departamento de Santander los viajeros encuentran experiencias que se complementan. Por un lado están la calma y el silencio, que son la esencia de Barichara, un municipio de clima cálido y seco, calles de piedra que pertenece a la Red de Pueblos Patrimonio de Colombia.

Redacción/ construarte.com.ve

En contraste con la modernidad de la capital, Barichara se eleva como un pueblo colonial de incomparable belleza y conservación. Sus casas de estilo andaluz exhiben con orgullo la habilidad de los pacientes talladores de roca que moldearon este pueblito, roca por roca.

Este municipio ubicado en la provincia de Guanentá se encuentra a 110 kilómetros de Bucaramanga y a unas seis horas de Bogotá. Fue declarado Monumento Nacional en 1978 y desde entonces ha sido un lugar obligado para aquellos turistas que visitan la región y desean disfrutar un ambiente tranquilo.

Es fácil tomar buenas fotos al caminar por sus calles, forradas en piedras de color arcilloso, se atraviesan plazas llenas de árboles y se ven fachadas de tapia pisada en las casas, techadas con tejas de barro. Desde un mirador se ve el cañón del río Suárez, donde se practica rafting, y cerca del municipio se puede visitar el tranquilo pueblo de Guane.

Barichara es un lugar tricolor: blanco, verde y ocre reinan en sus calles de piedra, balcones de madera y tapias pisadas.

Desde Barichara, donde los tonos ocre de la Catedral de la Inmaculada Concepción le imprimen un sello único al parque principal de este municipio, fundado en 1705, basta viajar media hora por carretera hacia el sur para llegar a San Gil, el destino de deportes de aventura más importante de Colombia. Allí se pueden vivir emociones intensas al practicar parapente, rafting, rappel y otras actividades.

La tranquilidad de las calles llega hasta un mirador de ensueño que expresa a la mejor manera de un artista, la belleza del paisaje santandereano. Barichara, monumento nacional, está poblada por discretas tiendas artesanales, hoteles boutique, iglesias cargadas de historias y personas que narran los buenos tiempos del pueblo.