Ciclovías una alternativa Vial Ecológica

Las ciclovías son espacios reservados exclusivamente para el tránsito seguro de bicicletas a un lado de las calles o paralelos a las carreteras de acceso a las ciudades. Su utilización permite desarrollar el concepto de la bicicleta como un medio de transporte alternativo; El cual se presenta como solución concreta y factible a los problemas de congestión vehicular y contaminación ambiental.

Generalmente son exclusivas, pero pueden ser combinadas con circulación peatonal. Las ciclovías en un sentido tendrán un ancho mínimo de 1,80 y de doble sentido 2,40 m. Es el sistema de movilización en bicicleta al interior de las vías del sistema vial local puede formar parte de espacios complementarios (zonas verdes, áreas de uso institucional). Cuando las ciclovías formen parte de áreas verdes públicas éstas tendrán un ancho mínimo de 1,80 m.

Desde un punto de vista técnico las vías ciclistas se dividen, según sus características, en:

Vías reservadas

Son aquellas rutas y caminos en los que se permite, además del tránsito de peatonal, la circulación de bicicletas, pero no la de automóviles. Ejemplos de vías reservadas son las vías verdes y las ciclovías a través de parques. En ciudades, las calles y espacios peatonales en los que estén permitida la circulación de bicicletas no pueden considerarse vías reservadas puesto que prevalece en todo caso el derecho de los viandantes.

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Vías segregadas

Son aquellas que transcurren a lo largo de una ruta en la que también circulan vehículos de motor (carril-bici) o peatones (acera-bici) y que pretenden delimitar una porción específica del ancho de la vía para las bicicletas. Su construcción suele estar basada en la creencia de que aumentan el uso de la bicicleta.

Vías integradas (calles compartidas)

Son aquellas vías ciclistas que no están segregadas del tráfico; Son vías en las que los usuarios de bicicleta y los de vehículos de motor circulan por el mismo espacio. De acuerdo con las normas del tráfico comunes a todos los vehículos. Las vías integradas pueden recibir un tratamiento propio (señalización específica, calmado de tráfico, etc.); Para facilitar la circulación de las bicicletas. Las vías integradas ofrecen una interacción con el resto de vehículos según la lógica del tráfico, es decir, que se comporta como otro carril más de tráfico

La aplicación de vías integradas se pone en práctica cuando las calles no son suficientemente anchas para la continuidad de un carril asignado para bicicletas; Los ciclistas les es permitido usar legalmente las calles, pero acorde a un plan regulado en el que ambos puedan compartir las vías.Los ciclistas sólo podrían circular por algunas calles, en las que los autos tendrían que viajar a una velocidad prudente. En este caso los ciclistas deben cumplir con los mismos derechos y responsabilidades que los conductores de vehículos y motocicletas. Para que un sistema donde autos y ciclistas anden por las calles funcione; Es necesario que éstos transiten a velocidades menores a los 30 km/h (~19 mph). Así como zonas urbanas concebidas antes de los 1950 cuya dependencia del automóvil fue menor.

Un concepto similar, originario de Holanda y Alemania, y tal vez en menor medida, Dinamarca fue desarrollado en la década de 1970 y es muy implementada en zonas históricas y ciudades compactas, la mayor parte de las calles céntricas de Ámsterdam, por ejemplo, son vías integradas por las que bicicletas, coches así como peatones circulan compartiendo el espacio, gracias a un diseño urbano que impide la velocidad excesiva de los vehículos a motor.