El matrimonio Lara-Ruiz expresa con sus obras intensas emociones

El matrimonio Lara-Ruiz expresa con sus obras intensas emociones. La artista Reina Lara y su marido Asdrúbal Ruiz trabajan juntos para crear piezas espectacularmente detalladas. Cada obra  demuestra el poder del realismo, utilizando complejos componentes para hacer de su trabajo creativo el sustento de su alma.

Al ver su colección de trabajos, el público tiene la extraordinaria sensación de mirar a través de un microscopio, pudiendo ver finos detalles.

Los artistas utilizan hábilmente materiales y los pinceles de detalle para crear trazos minuciosamente perfectos en cada rasgo de sus pinturas. Debido a la meticulosa precisión del dúo, sus piezas cobran vida. También evocan fuertes emociones, a menudo articuladas a través de sus expresivos ojos. Con esta técnica ornamental, los pintores prueban que los ojos son realmente el espejo del alma.

En otras palabras, Lara y Ruiz tienen un don natural cuando se trata de pintar y esculpir, tanto cuerpos como complejas emociones humanas.

Lara tiene más de 37 años en el mundo del arte: “aprendiendo, haciendo, experimentando, trabajando, colaborando, organizando, transmitiendo, enseñando; por los años 1995 fundamos un espacio llamado Esquina de las Artes en La Ceiba Av. Bolívar de Valencia (Janet Barrios, Isamar Guitierres y yo), en él se exponían y organizaban exposiciones de artes plásticas, pero también se presentaban eventos musicales, danza, teatro, performance.

 Una vez cerrado ese ciclo comienzo con Arteportatil que es una galería móvil que nació del hecho de no tener ya sede física fija, y funciona cuando se consigue un espacio donde se puede hacer una exposición o la solicitan, se arma un cuerpo de expositores y se monta, comenta.

Sin pedirlo, con la unión de estos artistas nació con una marca creativa en tinta indeleble, que sigue regalándole sonrisas honestas al paso de los años. Se han entrelazado con pinturas, técnicas, mezclas y pinceles. «Para mí el arte es liberador sabes, porque cuando tú haces un trabajo, es como un grito, de adentro. Tú lo vas plasmando. Puede ser el objeto más sencillo, la cosa más básica, pero siempre libera algún sentimiento», confesó la artista.

La pareja lleva además una galería café que sirve de escenario para la exhibición de piezas propias y de otros talentos artistas. Medialuna Bistro  es una fusión de arte y gastronomía que tiene como visión ofrecer a sus clientes un ambiente armónico entre el arte,  la artesanía venezolana y un menú típico llenos de sabores y colores propios de cada región de Venezuela.

El restaurante-galería está ubicado en el Pueblo de La Entrada, subiendo por la calle Paraíso, a la altura del restaurante “Villa Antigua”, en el municipio Naguanagua del estado Carabobo.

“Hoy día, con mi esposo fundamos Medialuna Bistró Arte y Artesanía, que es en principio nuestro taller de arte y diseño a la vez que es un  espacio alternativo para las artes y la gastronomía.

 Se trata de un restaurante casero (bistró) y también exposiciones permanentes de arte, música, poesía, se hacen eventos, reuniones… En fin, es un espacio donde convergen las artes y la familia”, puntualiza Lara.

Indudablemente que la vida de un artista es diferente a la de un médico o la de una secretaria, ya que cada artista decide qué hacer, cuándo hacerlo, cómo hacerlo y donde hacerlo, lo que implica tener disciplina. Hoy en día nuestra dinámica es muy especial porque se conjugan las actividades del restaurante con la musa creativa así que todos los días hay mucho trabajo por hacer, aseguran los artistas.

Al preguntarles cuál sería su “obra soñada”, apareció instintivamente un brillo los ojos de ambos y confesaron soñar con grandes vitrales o  piezas que tengan todas sus técnicas juntas, por ejemplo; que tenga textil, que tenga resina, que tenga vidrio (…) “Que tengan todo de nosotros”, concluyeron.