El VAR llegó para quedarse

El VAR Video Assistant Referee, es el gran aporte tecnológico que caracterizó al recién culminado  Mundial de Rusia, tan importante fue su uso que no quiso faltar a la gran final, en la despedida de una cita mundialista que pasará a la historia del fútbol por la implantación definitiva del “vídeoarbitraje”. Una  innovación en la que venían trabajando desde hace dos años y que ha sido en este reciente mundial donde se ha dado a conocer definitivamente a nivel mundial.

El VAR, ¿de qué se trata?

consiste en un conjunto de cámaras que retransmiten el partido a una sala apartada del campo, donde los asistentes de vídeo pueden revisar las jugadas. Solo hay cuatro tipos de lances que pueden revisarse: acciones de gol, penalti, tarjetas rojas o confusión de identidad. Esta asistencia puede producirse a petición del árbitro, en caso que tenga dudas en una de las jugadas, o en caso de que los asistentes detecten un lance dudoso.

Es en esos momentos, cuando los asistentes de vídeo reproducen las imágenes en sus monitores y pueden transmitir sus conclusiones al árbitro. Es este último quien toma la decisión final. Puede hacerlo después de consultar también las imágenes en un monitor situado en la banda, o fiándose únicamente del criterio de los asistentes.

El acierto del Mundial de Rusia, no faltó en la gran final del torneo

La última aparición del VAR en Rusia fue en su máxima expresión y atendiendo a todos los principios que recoge el protocolo de la International Board bajo el principio claro: “mínima interferencia, máximo beneficio”, cuando a los 35 minutos del partido y como resultado del saque de esquina que botó Francia y acabó tocando Perisic con la mano. Inicialmente el árbitro argentino Néstor Pitana indicó saque de portería dado que en vivo no se percató de ninguna situación irregular. Al mismo tiempo desde la sala de visionado de VAR, liderada por el experto árbitro italiano Massimilano Irrati, empezaron a trabajar con sus ayudantes.

Dada la situación, y asistiendo de nuevo a la aplicación del protocolo del VAR; es cuando el colegiado argentino Pitana decidió abrir una revisión para poder ver personalmente la jugada en el terreno de juego. Y lo hizo según los preceptos del protocolo de la IFAB. Primero haciendo el gesto del monitor e inmediatamente acudiendo a la posición ubicada en la zona de banquillos. Pitana tuvo que revisar durante varios minutos las imágenes que le mostraba el operador de VAR antes de cerrar la revisión, como también establece el protocolo, e inmediatamente indicar el punto de penalti que instantes después materializaba Griezmann. Al final la decisión recayó en manos del árbitro principal.

Así pues tanto el árbitro argentino Néstor Pitana como los miembros de la sala de visionado de VAR liderados por el italiano Irrati actuaron conforme a lo que han aprendido en estos dos últimos años. Sólo cuando hay unanimidad y clara posibilidad de error manifiesto, es cuando el VAR actúa. Y por mucho que le puedan indicar desde la posición de visionado, la decisión final es del árbitro principal.

Un VAR que después de tener un papel activo en toda la primera fase de grupos mundialista, había pasado a tener un papel más secundario en las eliminatorias directas. Pero el VAR no podía faltar a la cita final del Mundial y no lo hizo.

**Fuente informativa www.sport.es**