Empleo y género, claves de la resiliencia en Buenos Aires

La Estrategia de Resiliencia de Buenos Aires, recientemente lanzada públicamente, se suma a este movimiento para enfrentar las tensiones a las que se ve expuesta la Ciudad.

Con foco en los empleos del futuro y la igualdad de género, Buenos Aires se suma a 100 ciudades de todo el mundo que trabajan en red para ser más resilientes.

Redacción-Cortesía Fernando Straface*/ construarte.com.ve

El siglo XXI es el siglo de las ciudades. En las últimas décadas, el mundo fue testigo de una urbanización sin precedentes y los pronósticos no hacen más que confirmar estas tendencias para los próximos años.

En este contexto, ciudades de todo el mundo están diseñando las políticas que las preparen para enfrentar los nuevos desafíos que traen los efectos del cambio climático, los déficits de vivienda o los cambios en el mercado laboral.

Como en muchas otras áreas de política pública, casi todo lo que puede hacerse a favor de la resiliencia sucede en las ciudades. Esto supone elaborar una estrategia de desarrollo, proactiva y holística de disminución y manejo de riesgos futuros.

Muchas ciudades ya dieron pasos promisorios con sus estrategias de resiliencia. Medellín redujo drásticamente su tasa de homicidios gracias a un enfoque de resiliencia que buscó integrar a las comunidades más afectadas por la violencia a partir de la construcción de plazas, bibliotecas y nuevas opciones de transporte público. La Ciudad de México, por otro lado, enfocó su estrategia en enfrentar los desastres de origen natural y en repensar su estructura de gestión de riesgos.

Así, mientras que en el terremoto de 1985 se estima que hubo más de 6,000 muertos, las víctimas mortales descendieron significativamente en el de 2017. Santiago de Chile, por su parte, centró su estrategia en la gobernanza metropolitana, lo que resultó, por ejemplo, en la creación de un fondo Agua para la región de Santiago.

La estrategia de Buenos Aires se distingue por ser la primera que incorpora a los empleos del futuro y la igualdad de género entre sus pilares.

La Estrategia de Resiliencia de Buenos Aires, recientemente lanzada públicamente, se suma a este movimiento para enfrentar las tensiones a las que se ve expuesta la Ciudad. Al igual que Ciudad de México, nos preparamos para posibles impactos de origen natural, impulsando las obras de reducción de riesgo hídrico en los arroyos que atraviesan la Ciudad. Como en Santiago, incorporamos una mirada transversal metropolitana, para una Buenos Aires integrada más allá de sus límites geográficos. Y al igual que Medellín, incluimos los proyectos icónicos de integración social y urbana de los barrios más vulnerables de la Ciudad, como el Barrio 31, que están cambiando la vida de miles de vecinos.

Sin embargo, la estrategia de Buenos Aires se distingue por ser la primera que incorpora a los empleos del futuro y la igualdad de género entre sus pilares. Como ciudad diversa, generadora y atractora de talento y con un capital humano de primer nivel reconocido en todo el mundo, Buenos Aires está adaptando su sistema educativo para promover la enseñanza de las habilidades que demandarán los empleos de mañana.

Al mismo tiempo, la estrategia incorpora un eje prioritario para garantizar la igualdad de género y potenciar la diversidad. Recientemente, la Ciudad lanzó un Sistema de Indicadores de Género, el primero a nivel subnacional en América Latina, que mide integralmente la situación de la mujer en sus tres autonomías: física, decisional y económica. Entre otras iniciativas, el gobierno trabajará para potenciar la igualdad en el mercado de trabajo en conjunto con el sector privado.

En esta misma línea, estamos trabajando políticas que nos preparen para el futuro del empleo, o para promover la integración de los nuevos migrantes que llegan a la Ciudad.

La Estrategia de Resiliencia de Buenos Aires pone en el centro a las personas, para construir una ciudad en la que todos podamos desarrollar plenamente nuestro potencial, que promueva y atraiga el talento y la innovación, y que impulse la diversidad como motor de la cohesión social. Porque si el siglo XXI es el siglo de las ciudades, también es el siglo de todos los que vivimos en ellas.

*Secretario General y de Relaciones Internacionales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.