Fachadas en vidrio para edificios de oficina

Karina A. Blanco-Uribe T.

Las fachadas de vidrio en edificios o “curtain wall”, no son más que estructuras cristalizadas que no llevan ninguna carga más que su propio peso, el mismo se distribuye a través de una estructura auxiliar y apoyos de acero, sobre la que se acoplan por lo general elementos de bajo peso, está diseñado para resistir fuertes corriente de viento y su construcción está elaborada por elementos prefabricados necesarios que atribuyen protección, apertura y accesibilidad según sean las necesidades.

Elementos que componen los curtain wall

Los elementos que componen los muros cortinas son: columnas y travesaños, paños vidriados u opacos, elementos de cerramiento, fijación, anclajes, sello estructural, presillas y elementos móviles que permiten la ventilación interior. En obras bien diseñadas, este tipo de fachadas pueden generar ventajas como un mejor control de aislamiento térmico, ahorro energético, ventilación natural y aislamiento acústico y visual.

Para plantear la realización de fachadas de este tipo es necesario tener en cuenta la ubicación, la forma del edificio, el clima, la presión y la succión del viento; es importante medir la distancia entre losas y las juntas de dilatación ya que existen riesgos de recalentamiento interior y para eso es necesario tomar medidas preventivas adicionales, de protección de incendios ya que en muchos casos el fuerte reflejo de la luz solar se dirige hacia edificios vecinos.

De igual manera, los edificios con fachadas de vidrio además de todos los cerramientos exteriores, deben cumplir con las condiciones generales vigentes, que garantizan la estanqueidad, su aislación térmica y acústica, entre otras. Estas fachadas ligeras tienen un peso aproximado de 50 a 75 kg/m2, y su espesor debe acercarse a unos de 10 cm, que están compuesto de elementos resistentes metálicos de amplia variedad, acristalamientos transparentes y materiales de relleno que pueden ir desde maderas, vidrios,  plásticos, etc.

Los requerimientos en sus diseños deben tener, resistencia y rigidez, expansión térmica, capacidad para resistir deformaciones, contar con protección solar, entre otras y en caso de que sea necesario debe contar con la facilidad de ser reemplazables cada uno de los elementos del sistema.

Sus comienzos

La arquitectura de cristal y hierro, nace junto con la Revolución Industrial en el siglo XIX y se populariza a través de la arquitectura ferroviaria, las galerías comerciales y los mercados cubiertos. El arquitecto Joseph Paxton fue uno de los pioneros en dichas construcciones, elaborando el Invernadero de Chatsworth House, para la época el edificio de vidrio más grande el mundo. Esta y otras edificaciones dieron pie a los edificios de oficina modernos, que además de ser una construcción ligera cuenta con beneficios y rompe con el esquema de oficinas enjauladas, haciendo un ambiente agradable para el empleado.

En la actualidad, la ejecución de este tipo de  construcciones es rápida, y se adecua dependiendo del diseño arquitectónico de cada proyecto,  por lo general es a través de módulos diseñados de acuerdo a cada propósito y es importante que reciban mantenimiento cada cierto tiempo.