Focaccia, el origen de la pizza

Gabriela Trillo Aguilar / redaccion@construarte.com.ve

Para nadie es un secreto que la gastronomía italiana cautiva los sentidos. Desde el plato más simple hasta el más elaborado cuenta con un aspecto, olor y sabor característico que recuerdan las tradiciones de este país europeo.

Estas comidas además, se han propagado en el mundo entero, convirtiéndose en los desayunos, almuerzos y cenas cotidianas de familias estadounidenses y latinoamericanas, por nombrar algunos ejemplos. Tal es el caso de la pizza, en la que se combinan los más gustosos ingredientes sobre una exquisita masa, con el fin de enamorar el paladar de los comensales.

Sin embargo, a la pizza la precede un pan típico de la cocina italiana denominado focaccia, preparado por primera vez por los etruscos y los antiguos griegos, utilizando tan sólo cinco ingredientes: agua, harina, levadura, sal y aceite de oliva.

La focaccia es de forma redonda generalmente, y es ideal para consumirla sola o de acompañante de algún plato principal. Aunque al estar lista tiene la apariencia de un pan, los expertos de la cocina actual, se las han ingeniado para añadirle ingredientes que otorguen colores y otros sabores a esta preparación.

Receta para preparar 4 unidades de mini focaccias:

  • 350 g de harina pan
  •  ½ cucharadita de sal
  • 1 sobre de levadura seca de fácil disolución
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 250 ml de agua tibia
  • 100 g de aceitunas verdes o negras cortadas por la mitad

Cobertura:

  • 2 cebollas rojas cortadas en rodajas
  • 2 cucharadas de aceite de oliva y un poco más para engrasar el molde
  • 1 cucharadita de sal marina
  • 1 cucharadita de hojas de tomillo

 

Preparación:

  1. Engrase ligeramente una bandeja para el horno con aceite. Tamice la harina y la sal en un cuenco grande, y después añada la levadura. Vierta el aceite y el agua tibia, mézclelo bien para formar una pasta.
  2. Sobre una superficie enharinada amase la pasta unos 10 minutos (puede hacerlo también con el robot de cocina equipado con el accesorio adecuado, unos 7 – 8 minutos).
  3. Ponga la pasta en un cuento engrasado, cúbrala y déjela en un lugar cálido por 1 o 1 hora y media, hasta que haya doblado su volumen.
  4. Amásela durante 1-2 minutos, golpeándola para que expulse el aire de fermentación. Incorpore en la pasta la mitad de las aceitunas. Divídala luego en 4 porciones y forme redondeles. Póngalos sobre la bandeja y, con el dedo, haga unos pequeños hoyos.
  5. Para la cobertura, extienda por encima de la pasta la cebolla roja y el resto de las aceitunas. Rocíe con el aceite de oliva y esparza la sal marina y las hojas de tomillo. Cubra las focaccias y déjelas fermentar durante 30 minutos.
  6. Cueza las focaccias en el horno precalentado 90 °C durante unos 20-25 minutos, o hasta que estén cocidas y tostadas.
  7. Antes de servirlas deje que se enfríen sobre una rejilla.