Impermeabilización de techos, un bien necesario

Impermeabilización de techos, un bien necesario. Son muchas las viviendas que presentan en sus techos manchas de humedad o filtración de líquidos, que se producen por el paso de los años y que indica el mal estado en que se encuentra el techo de algún inmueble. Cuando existe humedad y filtraciones en los techos una buena medida para evitar la difusión y el empeoramiento de este es impermeabilizándolo.

¿De qué se trata?

La impermeabilización consiste en la protección contra efectos que el agua puede causar a una edificación y se debe considerar como un seguro de vida del edificio, a la vez que da confort (salud) a quienes lo ocupan, tanto las antiestéticas manchas de humedad sobre la superficie de un muro, como las dañinas filtraciones en techos y azoteas de casas y edificios, se pueden evitar con una amplia gama de materiales impermeabilizantes.

Este método preventivo viene utilizándose desde tiempos remotos, la diferencia es que las técnicas han venido cambiando a través de los años. Antes se utilizaba una mezcla de grasa animal fundida en barro, también se utilizaba aceites minerales derivados del petróleo. Hoy en día, los métodos y las técnicas de impermeabilización han cambiado notablemente tanto en calidad como en variedad.

Por ejemplo, se puede encontrar pinturas incoloras, con fibras incorporadas, pigmentadas, pinturas derivadas del petróleo con base solvente, pinturas de base acuosa… Todas estas pinturas tienen diferentes usos, las cuales son utilizadas dependiendo el tipo de filtrado que posee la vivienda.

Ahora bien, si estas pinturas no solucionan el problema de filtrado, se deberá de optar por otro método, y es recurrir a las membranas. Antes de adquirir este material se debe de determinar si el lugar en donde se colocará soportará o no el transito, atendiendo al uso que se le dará. Estas membranas están conformadas por: aluminio,• polietileno, • asfalto. Este último debe ser puro, y debe de estar libre de cargas como caliza, talco, etc., que es utilizado para darle mayor volumen y alargarlo, al mismo tiempo que pierde elasticidad.

El aluminio es la cara visible de la membrana, opera como contención del asfalto. Este logra que la temperatura disminuya en la temporada de verano. Mientras, el polietileno es la cara inferior de la membrana, va pegada al techo y hace posible el enrollado sin que se pegue el asfalto con otra cara. Ahora bien, esta es la que se funde al entrar en contacto con la llama del soplete y permite su adherencia sobre la superficie.

Las técnicas de impermeabilización preservan la integridad y la utilidad de una estructura a través de la comprensión de las fuerzas naturales y su efecto durante el ciclo de vida.

Elegir el material más adecuado para el techo de una vivienda no debería ser un dolor de cabeza, sin embargo, implica un estudio de los pros y contras de cada material a fin de que la selección aporte grandes beneficios, tanto por las condiciones climáticas del lugar donde está ubicada la casa, las características del vecindario, e incluso la estructura de la construcción.

Una vez aclarado esto, ahora si podemos pasar a conocer lo que cada uno de los materiales que pueden conformar el techo son capaces de brindar, entre estos mencionamos: teja natural, cubiertas ajardinadas y los distintos tipos de láminas existentes en el mercado (metálicas, policarbonato, etc.).

Teja de barro o concreto

Estéticamente son muy llamativas, pero eso no es lo único que pueden ofrecer las tejas, también son unos geniales aisladores térmicos, acústicos e incluso tienen características impermeabilizantes. Son resistentes, duraderas y requieren de muy poco mantenimiento. Además, son resistentes al fuego.

Cubiertas ajardinadas

Instalar áreas ajardinadas en las cubiertas es una tendencia arquitectónica en crecimiento esto contribuye a que nuestras edificaciones sean sustentables y amigables con el medio ambiente.

Las cubiertas ajardinadas retienen hasta el 90% de la precipitación. Una gran parte de esta agua es devuelta a la atmósfera, el resto fluye de forma retardada a los sistemas de desagüe. De esta manera, se disminuye la dimensión de los conductos y reducen los costos de desagüe. Además, reduce el calentamiento atmosférico y humedece el ambiente urbano creando así un clima más agradable.

Lámina metálica

Los usuarios principalmente de la costa y oriente los prefieren por su gran durabilidad, protección contra incendios, eficiencia energética, facilidad de instalación… Varias de las planchas metálicas para techo son fabricadas en acero y revestidas con aleaciones de aluminio y zinc, ideales para: casas, galpones industriales, escuelas, cerramientos, granjas avícolas, entre otros.

En la actualidad este tipo de material sigue evolucionando, tanto que se puede encontrar en el mercado diseños que asemejan a las tejas tradicionales.

Policarbonato

Este tipo de láminas están formadas por plástico duro, resistente, liviano, durable, fácil de moldear y de teñir en cientos de colores, además pueden manipularse para distintos ambientes.

Su instalación no es complicada, pero requiere tomar en consideración algunos detalles y cuidados.

Beneficios de una impermeabilización de calidad

ASESORÍA: Antes de iniciar la construcción es importante buscar asesoría tanto en materiales y técnicas de construcción de manos de especialistas. Identifique puntos de humedad o de filtraciones para prevenir problemas a futuro.

CLIMA: La época idónea para realizar trabajos de impermeabilización sobre cualquier tipo de superficie es el verano. Debido a que la superficie está seca y los productos se pueden adherir adecuadamente.

PRODUCTOS: Selecciona el material de acuerdo a la superficie. Actualmente existen una amplia variedad de materiales para elaborar techos y cubiertas (madera, placas metálicas, fibrocemento y hormigón).

La utilización de un buen material es vital, porque este debe ser capaz de soportar la intemperie durante un largo periodo de tiempo y evitar cualquier tipo de filtración. Uno de los productos más recomendados son las láminas asfálticas, debido a su capacidad de acoplarse a cualquier forma y poder fijarse a todo tipo de superficie

PUNTO CRÍTICOS: Se debe tener cuidado al tratar puntos como desagües, pasos de tuberías, antenas satelitales o cualquier elemento que atraviese la cubierta, ya que por allí es por donde es más factible que el agua ingrese.

SUPERFICIE: La superficie donde se aplicará el impermeabilizante debe encontrarse limpia, seca, libre de polvo, materiales sueltos y grietas. Donde existan bajantes y otras fuentes de caída de agua, hay que reforzar con una malla para evitar la acumulación de agua.

MANTENIMIENTO: Se debe comprobar que los desagües estén limpios. Esto reduce el taponamiento a causa de las lluvias.

INVERSIÓN: El rubro de impermeabilización debe ser presupuestado en la planificación de la obra. Es indispensable impermeabilizar desde los cimientos y elementos estructurales, como vigas y cadenas, que puedan estar enterradas para darle mayor garantía a la propiedad.

Cortesía- Adhara Ojeda/ construarte.com.ve