Innovación tecnológica textil por una moda sostenible

Crédito: Pinterest
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Hoy en día, la industria de la moda se ha convertido en una de las más contaminantes del mundo. Una realidad que es culpa de los diferentes procesos por los que tienen que pasar las prendas antes de llegar a los anaqueles. No contentos con eso, las grandes marcas han optado por un tipo de producción masivo. La ropa, que se fabrica en cantidades industriales, está programada para volverse inútil al poco tiempo.

Afortunadamente, cada vez son más los esfuerzos que se unen por cambiar esa realidad. El objetivo es claro: convertir al mundo de los textiles en un mercado respetuoso con el medioambiente. Las innovaciones tecnológicas que apuestan por una moda sostenible se han colado en las distintas etapas de la manufactura. Incluso se encuentran presentes en los materiales que se utilizan.

En este sentido, tanto las texturas como los estilos, han empezado a volverse completamente biodegradables. Este tipo de tejidos han sido meticulosamente confeccionados en laboratorios, de la mano de los mejores biólogos y especialistas. Demuestran que muchas personas están trabajando por conseguir una moda sostenible, de bajo impacto ambiental.

Tejidos innovadores

La marca Piñatex es una alternativa ecológica que le brinda un uso a los residuos de las fibras de las hojas de piña. Por cada metro de tela, hay hojas de 16 piñas que van quedando tras la cosecha. Estamos hablando de cuero vegetal, totalmente sostenible. No hay metales pesados ni elementos tóxicos y tampoco se mata a los animales por obtener su cuero. Su creadora, la doctora Carmen Hijosa, se inspiró de tejidos elaborados en Filipinas que se valen de esta misma técnica para elaborar prendas de vestir.

Cortesía de Ecoinventos
Cortesía de Ecoinventos

Siguiendo este tipo de motivaciones, la empresa alemana Qmilch se encarga de fabricar piezas a partir de fibras lácteas. Se emplea más que todo leche de deshecho y no se requiere tanta cantidad de agua como en el caso del algodón. En un inicio, Anke Domaske, la cabeza del taller, tuvo como principal objetivo a las personas que sufren reacciones molestas en la piel a causa de varios tipos de telas. Sus prendas son hipoalergénicas, ecológicas y suaves al tacto.

Cortesía de Ecoinventos
Cortesía de Ecoinventos

Finalmente está la marca SeaCell, que se encarga de fabricar tejidos a partir de algas marinas. Es una fuente renovable que proviene de Islandia, hogar de este tipo de alga. Para no irrumpir su ciclo de vida, solo puede ser cortada una vez cada cuatro años. Esta fibra es capaz de proveer mayor calidad que otros materiales tóxicos de uso más extendido.

Cortesía de StarUp Fashion
Cortesía de StarUp Fashion

El futuro parece estar en la moda sostenible

Las propuestas no acaban una vez que las prendas se dan por terminadas. Se están buscando vías para reducir la necesidad de lavar la ropa, minimizando el consumo de litros de agua destinados para tal fin. También se han comenzado a desarrollar materiales inteligentes que cumplan no solo con la función de vestir a los consumidores, sino que la ropa actúe al mismo tiempo como un instrumento para recoger y almacenar energía solar. Para bien o para mal, todo apunta a que la moda, tarde o temprano, tendrá que volverse sostenible.

Fuente: www.slowfashionnext.com y fashionunited.mx