Jardín Inteligente, Optimus Garden

El poder del Internet de las Cosas ha llegado a la jardinería. Ahora es posible plantar el producto que se quiera, en cualquier lugar, sin necesidad de un terreno y llevando un control del jardín inteligente sobre el mismo mediante una app.

El sistema OPTIMUS GARDEN consta de dos partes.

La primera es una estructura con una serie de espacios en los que se colocan las macetas con el producto deseado. A estas, a través de un depósito, llegan unos nutrientes, sales minerales, disueltos en agua que alimentan y hacen crecer a las plantas o vegetales, ya sean rosas y margaritas como pequeños vegetales de hoja corta, fresas o patatas. El agua, según Damien Krack, cofundador de la empresa, cubre lo plantado de una “manera uniforme” para garantizar la cantidad necesaria para crecer.

Cada espacio de plantación posee unos sensores que transmiten información sobre el producto plantado a una aplicación móvil, segunda parte del sistema y en la que entra en juego la tecnología del Internet de las Cosas (IoT). A través de estos, el usuario puede ver digitalmente cómo está el producto, la cantidad de agua que tiene, cómo crece en función de los nutrientes que dispone o la cantidad de luz que le llega. Las tomas, asimismo, se pueden programar, de manera que el producto esté perfectamente atendido sea la hora que sea.

La app también proporciona consejos sobre qué plantas o vegetales cultivar en función de las condiciones del lugar o recetas para cocinar con el producto plantado.

Ligereza y simplicidad

El montaje de Optimus Garden hace que se pueda colocar en cualquier pared, una pared con un poco de luz ahí ya puedes empezar a cultivar. Aunque el desarrollo de las plantas lejos de la superficie terrestre es, inevitablemente, diferente al tradicional, este método hace que no hagan falta pesticidas, ya que casi todas las plagas se transmiten a través de la tierra.