La madera como material de construcción

La madera es uno de los materiales más antiguos en las construcciones, desde las primeras viviendas prehispánicas, hasta las más vanguardistas estructuras arquitectónicas contemporáneas, se ha caracterizado por ser uno de los materiales de construcción predilectos en materia de desarrollo sostenible.

Las tablas, vigas y revestimientos de madera son prácticos, visualmente interesantes y, gracias a la tecnología, más durables que antes. Se puede encontrar en edificaciones de todas partes del globo y a lo largo de todas las épocas y en su aspecto natural ofrece una gran variedad de patrones.

La primera operación para el procesamiento de este material de construcción es el apeo o tala, una vez que el árbol ha sido derribado se le quitan la rama y la corteza para su transporte al aserradero, donde se efectuará las divisiones en piezas comerciales.

Los diferentes tipos de despieces vienen gratificados en las figuras siguientes con sus respectivos nombres y escuadrías, que son las formas comerciales en las que dividen las unidades.

  • Tablas: Pieza de espesor de 2 a 5 cm y ancho de 20 a 40 cm, y de longitud superior a 100 cm.
  • Tablones: espesor de 5 a 10 cm, anchos de 10 a 30 cm y longitudes de 2 a 10 m
  • Vigas: Piezas de sección rectangular con secciones de 15×20 cm a 25×35 cm y largos de 4 a 10 m
  • Viguetas: Secciones de 8×8 a 15×15 cm y longitudes hasta 5m.
  • Listones: secciones de 5×8 (doble listón) y de 1.5×2.5 cm a 4×6 en listón corriente y 1.3×2.5 a 2×4 cm en listoncillos.
  • Chapas: Piezas de 0.2x5mm de espesor con ancho y largo variables

Tipos de maderas

Existen dos grandes grupos de tipos de maderas. Las primeras son las maderas duras, que proceden de árboles con más crecimiento y suelen emplearse para la construcción y la ebanistería. Todas ellas son muy resistentes, se adaptan a condiciones adversas como altos niveles de humedad y temperatura. La caoba, el nogal, el cerezo, el olmo, el fresno, el olivo, y el roble están clasificadas como maderas duras.

El otro grupo son las maderas blandas. Se trata de aquellas que se pueden manejar con mucha más facilidad y su trabajo es más moldeable. Entre sus propiedades destacan la ligereza de la madera para trabajarla. El abeto, el cedro, el cipés y el pino son algunos ejemplos de este tipo de madera.

Ventajas de la construcción en madera

En primer lugar, es un producto de origen natural y renovable, la madera de uso corriente no es tóxica, no genera olores o vapores tóxicos de origen químico, por lo tanto, es segura al tacto y manejo. A diferencia de otras materias primas, cuando decae o deja de realizar su función estructural, no constituye ningún peligro para el medio ambiente.

De igual forma, presenta buenas condiciones naturales de aislamiento térmico y absorción acústica. El aislamiento es un factor importante para la reducción de la energía utilizada en la calefacción y climatización de edificios. La madera es un aislante natural que puede reducir la cantidad de energía necesaria para la climatización de espacios especialmente cuando se utiliza en ventanas, puertas y suelos.

madera

Por otra parte, se trata de una materia prima muy versátil que puede ser usada de forma muy variada y que cumple con ciertas especificaciones, de acuerdo con el tipo de aplicación deseada. Permite conexiones y empalmes fáciles de ejecutar. Asimismo, puede ser producida en piezas con dimensiones estructurales que pueden ser rápidamente desplegadas en piezas pequeñas, de una delicadeza excepcional.

Por último, tiene una baja masa, baja densidad y alta resistencia mecánica. Puede presentar la misma resistencia a compresión de un hormigón de resistencia razonable. La resistencia a la flexión puede ser aproximadamente diez veces superior a la del hormigón, así como la resistencia al corte.

Fuentes: Arquigráfico y Construmatica