Un legado con siglos de antigüedad

Acueducto de Segovia, obra cumbre de la arquitectura romana en España

 María de los Ángeles Martínez/Fotos: Jesús A. Matos G/Colaborador: Isacc Polaino

Edificado en medio de una ciudad que desde el año 1985 es Patrimonio de la Humanidad, el Acueducto de Segovia, perteneciente a la ciudad española homónima, constituye la construcción histórica más importante de esta urbe, por ser quizás el mejor y más complejo canal aún en pie que data de la era del Imperio Romano.

Los segovianos por ello están orgullosos de contar con esta infraestructura, que casi hasta nuestros días les ha sido útil, pues no fue sino hasta hace muy poco que dejó de cumplir con su función de dotar de agua a los ciudadanos de esta localidad, perteneciente a la comunidad autónoma de Castilla y León.SEGOVIA 2

Llegar a Segovia es muy fácil y desde Madrid puede hacerse en tren en un viaje de más o menos una hora o bien en autobús y bien vale la pena, con el objetivo de ver todas las maravillas que este lugar tiene para ofrecerles a sus visitantes. Pero, sin lugar a dudas, uno de los más atrayentes es el acueducto, por su historia y majestuosidad.

Camino de vida

Esta obra, cuya construcción fue realizada aproximadamente entre la segunda mitad del siglo I y principios del II, está muy bien conservada, especialmente porque ha estado en pleno funcionamiento a lo largo de todo este tiempo. Desde sus inicios su misión era la de traer agua desde el manantial de la Fuenfría, en la cercana sierra de Guadarrama, específicamente en un paraje denominado La Acebeda.

El recorrido que hacía el vital líquido en los tiempos de los romanos era de unos 15 kilómetros. Comenzaba en la entrada de la comunidad hasta llegar al Alcázar o castillo, del que era principal surtidor. El tramo completo incluye canalización a ras del suelo y arquetas o artificios para eliminar la arena, en las que se filtraban las impurezas.

Primero, el agua se recogía en una cisterna a la que se le llamaba El Caserón, desde ella era conducida a una segunda torre, denominada Casa de Aguas, desde donde era decantada y desarenada, para continuar su camino. El agua recorría luego 813 metros, incluyendo una pendiente. Para llegar así hasta lo alto del Postigo, un espolón rocoso sobre el que se asentaba la ciudad en torno al Alcázar.SEGOVIA 3

Anteriormente, en la plaza de Día Sanz, el agua hacía además un brusco giro, para dirigirse a la plaza del Azoguejo, donde el monumento se presenta aún hoy en todo su esplendor.

Antigua confección

El acueducto es tan antaño e importante para Segovia que figura incluso en el escudo de la ciudad. Está localizado en la emblemática plaza del Azoguejo y fue realizado con unos 25 mil sillares de granito, unidos sin ningún tipo de argamasa, por donde discurren las aguas. Su longitud es de 818 metros, consta de más de 170 arcos y su parte más alta mide 29 metros.

A lo largo del tiempo ha sufrido algunas destrucciones parciales, remodelaciones e incluso la desaparición de algunos sillares. Sin embargo, la grandiosidad, armonía e integración que la obra aporta al paisaje han sido motivo fundamental para que se mantuviese el diseño original.

La restauración más importante del Acueducto de Segovia -obra de ingeniería calificada como la más artística y monumental de la historia romana y la mejor conservada de la época en la Península Ibérica- fue acometida por los Reyes Católicos de España.

El acueducto, en su parte más elevada tiene dos órdenes de arcos que se sostienen con pilares. Tiene en total 162 arcos. Desde su llegada a la ciudad hasta la plaza de Día Sanz hay 75 sencillos y a continuación 44 arcadas de orden doble, siguiendo después con otros cuatro arcos simples.segovia 4

En el primer sector del canal aparecen 36 arcos apuntados, reconstruidos en el siglo XV para restaurar la parte destruida por los musulmanes en el año 1072. En el piso superior, los arcos tienen una luz de 5,10 metros, con los pilares de menor altura y grosor que los del piso inferior.

El remate es un ático por donde discurre el canal conductor de agua. En el piso inferior, los arcos tienen una luz que oscila alrededor de los 4,50 metros y los pilares disminuyen su grosor de manera escalonada.

Conservación para la perennidad

También en lo alto del acueducto pueden verse dos nichos, uno a cada lado. Se sabe que en uno de ellos estuvo la imagen del Hércules Egipcio, que según la leyenda, fue el fundador de Segovia. Ahora pueden verse la imagen de la Virgen de la Fuencisla, patrona de la ciudad y a San Sebastián.

En los últimos años ha sufrido un patente deterioro debido principalmente a la contaminación ambiental y a los propios procesos de erosión del granito. Las vibraciones originadas por el tráfico, contra lo que se pudiera pensar, no le afectan debido a su gran masa e inercia, hecho comprobado gracias a las recientes auscultaciones dinámicas efectuadas.

Para garantizar su supervivencia, se ha procedido a un minucioso proceso de restauración que ha durado casi 8 años, bajo la dirección del arquitecto Francisco Jurado, al tiempo que se ha desviado el tráfico rodado de las inmediaciones del monumento. Fue en 1992 cuando los coches dejaron de pasar por debajo de los arcos del acueducto.