Museo del Helado, interacción, diseño y sabor

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Isabella Marinelli C. / redaccion4@construarte.com.ve

El Museo del Helado de San Francisco es un auténtico paseo de cuento de hadas. Se compone de diez estancias temáticas cada una más fantástica que la anterior. El lugar, se levanta en las instalaciones de un banco con 108 años de antigüedad situado en el corazón de la ciudad. Así es como entre azúcar y muchos colores, el visitante encarna una aventura onírica dulce y mágica, donde el protagonista es, principalmente, el rosa.

Museo del Helado, San Francisco
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La arquitectura del edificio contrasta con la decoración moderna que se resguarda entre sus paredes. En realidad, se escogió precisamente por su apariencia clásica. De modo que nadie podría imaginar lo que hay detrás de su fachada de templo, que parece haber salido de la mejor época del Imperio Romano.

Museo del Helado San Francisco
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Un fenómeno colorido

El museo fue fundado por Mary Ellis Bunn y Manish Vora. Inicialmente, tenían el objetivo de conectar a la generación millenial con un proyecto de arte experimental. Esto podría explicar por qué el lugar es un perfecto post de Instagram. Las actividades que pueden realizarse en el museo van más allá de atarugarse de helado, si bien unas áreas están reservadas para la degustación, existen estancias completamente interactivas.

Museo del Helado San Francisco
Revista Exclama

Entre las zonas que se pueden encontrar en el Museo del Helado, se encuentra la estación ‘Banana Split’, compuesta de 10 000 bananas, un invernadero realizado a partir de caramelos de menta, una jungla de piruleta derretida, una habitación azucarada en honor a California y una piscina con más de 100 millones de toppings sólidos.

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Asimismo, el principal enfoque del lugar es el diseño de espacios que incentiven la creatividad y la imaginación. Todos los ambientes son creados por el equipo del museo. La estética se basa en intensos colores pasteles que hasta el más serio adulto se sentirá en la tierna infancia.

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