Notre Dame es nuestra historia

El emblemático templo ha acogido momentos históricos como la coronación de Napoleón y la beatificación de Juana de Arco

Un descuido técnico inadmisible, realizado con imprudencia y sin supervisión, hundirá en la oscuridad al menos los próximos 20 años, por reparación, a la catedral de Notre Dame, con una impresionante edad de 850 años de existencia. La primera piedra fue colocada en el año de 1163. Una reliquia sagrada de toda la Cristiandad.

Notre Dame, la catedral gótica es un símbolo de todo lo que es Francia. Es la casa espiritual de Francia. Sus constructores deseaban que París se beneficiara de los últimos adelantos de la arquitectura, que permitirían una mayor entrada de luz en la catedral.

La catedral de Notre Dame, más que un monumento histórico, era hacer entrar al visitante en la comprensión teológica humana de uno de los sitios privilegiados de París.

La arquitectura gótica inicialmente se llamó ojival, posteriormente se le llamó peyorativamente “gótica”. Ésta quería ser una arquitectura de la luz que elevara al observador “desde lo material hasta lo inmaterial”.

A partir de los años 20 del siglo XIII se retomó en otros países europeos la “manera constructiva francesa”. La arquitectura gótica se hizo europea.

Macron, el presidente de Francia manifestó: “Notre Dame es nuestra historia, nuestra literatura, nuestra imaginación, el lugar donde nosotros hemos vivido los más grandes momentos, es el epicentro de nuestra vida”. Notre Dame es el lugar donde la memoria histórica es conmovedora. En el año de 1862 fue declarada un “monumento histórico”.

La catedral de Notre Dame es la herencia para todos los católicos y para toda la gente de Francia independientemente de sus creencias.

La catedral ha sido dañada muchas veces, pero el incendio del 15 de abril de 2019 a las 19:20 horas, ha sido la mayor catástrofe de su historia, cuando el cielo de París obscureció el sol por el humo del incendio en Notre Dame.

Pero a partir del reciente incendio en Notre Dame un hecho será técnicamente indudable: los materiales que formarán paredes y piezas estructurales en el techo, ya no serán de madera.

Construida entre 1163 y 1245, la Catedral de Notre Dame es una de las catedrales de estilo gótico más antiguas de todo el mundo y una de las imágenes icónicas de París. Declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad en 1991, su impacto cultural se explica con los alrededor de 13 millones de visitantes anuales la convierten en el edificio histórico más visitado de todo el mundo. Ubicada en la pequeña isla de la Cité y rodeada por las aguas del río Sena, es un templo de culto católico edificado como homenaje a Nuestra Señora, en referencia a María, madre de Cristo.

Notre Dame es un templo de planta de cruz latina que presenta un gran cuerpo eclesiástico con cinco naves además de las capillas laterales. La capilla mayor esta rodeada por una girola de doble nave. Su alzado muestra tres pisos: el del primer nivel está formado por arcos formeros apuntados sobre grandes columnas; en el segundo se ubica una tribuna comunicada con la nave central mediante tres vanos envueltos por otro mayor; el tercer nivel consta de un claristorio con ventanales construidos por doble vano apuntado y uno superior de forma circular. La cripta situada en el subsuelo fue descubierta durante las excavaciones de 1965 y se abrió al público en 1980.

Ataques y remodelaciones

El aspecto de la catedral ha sido alterado notablemente a lo largo de sus ocho siglos de historia. A finales del siglo XVII, coincidiendo con el reinado de Luis XIV, resultó afectada especialmente la zona este, donde sepulcros y vidrieras fueron destruidos para ser sustituidos por elementos barrocos, más del gusto en aquella época. También durante la Revolución francesa, acabaron eliminándose más elementos de la catedral, mientras que durante los alborotos muchos de sus tesoros fueron robados y el espacio quedó limitado como un mero almacén para alimentos. No fue hasta la llegada de la época romántica que el templo es valorado en su justa medida. Así, de las varias reformas a las que se ha visto sometido, la más importante la de mediados del siglo XIX. En dichas remodelaciones se sustituyeron los arbotantes, se insertó el rosetón sur, se reformaron las capillas y se añadieron estatuas.

Desde la parte superior de la catedral ha sido posible disfrutar de una de las más privilegiadas vistas de la ciudad, adonde se llega tras superar los 387 escalones que hay que superar para alcanzar los 69 metros de altura de sus dos torres. La emblemática catedral francesa ha acogido importantes celebraciones, como la coronación de Napoleón Bonaparte, la beatificación de Juana de Arco y la coronación de Enrique VI de Inglaterra.