Paredes modulares, una opción low cost

Las paredes modulares son un conjunto de paneles autoportantes totalmente desmontables, construidos con estructura metálica y madera ignifuga. Este tipo de construcción gana terreno entre los arquitectos e ingenieros por su flexibilidad para adaptarse a las necesidades de los usuarios.

Cortesía-Adhara Ojeda/construarte.com.ve

Las familias van cambiando con el paso del tiempo. ¿Por qué no elegir una arquitectura que se adapte con flexibilidad a las distintas etapas de la vida? Pasamos de vivir con una sola persona a convivir con cuatro o más y luego, con el paso del tiempo, los hijos se marchan de casa y necesitamos nuevamente menos ambientes. ¿Hay un hogar que vaya cambiando con uno? Sí, ya existe. Es la construcción modular.

Por supuesto, a la hora de construir ya podíamos sentarnos con el arquitecto para comentarle cuáles serían nuestros deseos individuales. Pero ahora podemos pensar el mismo plano con posibilidades futuras de expansión.

“Los módulos son prefabricados, tal como en la industria automotriz, y se ensamblan en el terreno”, explica el profesor Horst Wildemann, que trabaja en la Universidad Técnica de Múnich y es especialista en construcción en serie.

Las piezas que se ensamblan son muy parecidas a las que se utilizan en las viviendas prefabricadas. Suelen ser paredes y techos que se fabrican en serie y luego “pueden ensamblarse en muy poco tiempo, puede que hasta en sólo 24 horas”, comenta Wildemann. Una vez que la estructura está en pie, es muy fácil añadir o retirar partes. “Por ejemplo, se puede empezar con una casa pequeña, de 50 o 60 metros cuadrados de superficie, y luego añadirle ambientes a los costados o hacia arriba”, dice el experto en construcciones prefabricadas Christoph Windscheif.

Una vez ensambladas forman una pared donde se pueden hacer todo tipo de actuaciones como: colgar cuadros, insertar o colgar vitrinas, exponer todo tipo de elementos, montar elementos audiovisuales o simplemente usarlas para cerrar zonas.

 

En la base de las paredes modulares se puede incorporar ruedas giratorias y unas patas niveladoras, que permiten “mover” tramos enteros de pared “acabada”. El interior de las paredes es totalmente diáfano, de forma que puede darse acceso para todo tipo de mantenimiento, pasar instalaciones eléctricas, almacenar material, etc… Las paredes están empapeladas con papel “flotante” de forma que permite esconder las juntas de los paneles. El acabado final es pintado con color a escoger.

Las paredes modulares están pensadas para centros o salas donde hay exposiciones donde se exponen obras de arte, vitrinas en general, fotografías, entre múltiples usos. También pueden utilizarse para hacer stands, cerramientos perimetrales diversos entre otros.

El must de la paredes modulares

  • Rapidez de montaje
  • Reducción de riesgo de accidentes laborales por su facilidad de montaje.
  • Las paredes pueden reutilizarse en múltiples montajes
  • El montaje se lleva a cabo con poco ruido.
  • No hay polvo en el ambiente ya que no se efectúan cortes in situ (excepto piezas a medida)
  • Las paredes son totalmente diáfanas en su interior, permitiendo todo tipo de instalaciones, accesibilidad y almacenaje.
  • Gracias a la incorporación de las ruedas se pueden mover volúmenes de paredes (sin desmontar) hasta 9mts de largo y 3,6mts de alto.
  • Las patas regulables permiten nivelar las paredes en suelos no del todo planos.
  • Las paredes pueden resistir pesos elevados a la hora de colgar obras de arte.
  • El acabado en papel pintado, evita que se marquen las juntas, y el efecto que da, es de una pared de obra pintada.
  • Posibilidad de efectuar múltiples montajes con diferentes formas y con los mismos módulos.
  • Una vez las paredes están desmontadas se pueden almacenar en espacios reducidos.
  • Las paredes son desmontables, por lo tanto también almacenables. En un espacio de 7m2 (3,5x2mts) podemos llegar a almacenar hasta 20ml de pared de 357cm de altura que corresponden a una superficie de pared (a dos caras) de 140m2

El desafío

“La construcción en módulos genera bastante controversia entre los arquitectos”, comenta el portavoz de una Cámara de Arquitectos alemana, Christof Rose. Por un lado, reconocen las ventajas de la construcción estandarizada, ven que se reducen los tiempos de construcción en la obra, la calidad de las partes es buena y todo, en conjunto, hace que bajen los costos. De ese modo es posible construir más.

Por el otro lado, los profesionales temen que la construcción con piezas prefabricadas lleven a recurrir a soluciones cada vez más aburridas y estándar, que pueden generar pueblos “tipo container”, muy homogéneos.

“El desafío está en aprovechar las ventajas de la construcción en serie sin tener que cargar con las desventajas”, sostiene Rose, que espera que las partes prefabricadas se usen para generar una vivienda de impronta personal. “Hoy se están llevando adelante varios proyectos de investigación sobre los diferentes modelos”, comenta.

Tal vez la variedad venga de la mano de la evolución del mercado. De hecho hace unos años había muy pocas compañías que ofrecían casas prefabricadas y modulares. Hoy son cada vez más.