Restauración de muebles antiguos: ¿Cómo convertirlos en tesoros?

Karina A. Blanco-Uribe T.

La restauración de los muebles antiguos de tu abuela o de tu mamá pueden convertirse en tesoros, solo con un poco de paciencia, creatividad y disposición; aquí te traemos una guía práctica de los materiales que necesitas y los pasos a seguir para transformar piezas antiguas o desgastadas en muebles completamente modernos y en uso. Si quieres darle un estilo vintage a las habitaciones de tu hogar está técnica es ideal.

Recordemos, ¿qué es el estilo vintage? Es básicamente un intento modernizado de querer regresar a otras épocas en la historia, pero combinándolo con detalles simples de la actualidad, es la fusión de elementos entre los new age y la época antigua. En donde debemos recordar que la mayoría de los elementos utilizados para decoración eran de madera; por lo tanto, si tu abuelita tiene una mesa de comedor desde hace 40 o 50 años atrás y ésta no se encuentre en tan buen estado, nosotros te vamos a indicar como mejorarla y de esta manera puedas lucir una mesa de comedor vintage restaurada por ti mismo y además fomentarías el consumo responsable. ¿Para qué comprarlo, si puedo restaurarlo?

PASOS A SEGUIR

¿Qué materiales necesitamos?

Las herramientas básicas para la restauración de muebles son: lijas de varios tamaños y durezas, destornilladores, esponja de aluminio, brochas, algodón, espátula y trapos.

Estudio de la pieza a restaurar

Es importante que analicemos cómo es el mueble, el estilo con el que fue creado, tipo de madera, si está muy deteriorado o no; este estudio nos va a ayudar a decidir qué técnicas de restauración aplicar, por dónde comenzar y cuáles materiales vamos a emplear.

¿Dónde hacer nuestra restauración?

Hay que evitar trabajar al aire libre, ya que el clima puede resecar la madera y la pintura, si este fuese el caso, lo ideal sería trabajar nuestro proyecto en un lugar con temperatura estable y donde no haya contacto directo con corrientes de viento. Para comenzar a elaborar la renovación, es primordial protegernos la cara con algún tipo de mascarilla y usar guantes de tela o goma.

Limpieza del mueble

Para comenzar la rehabilitación de nuestro mueble, y ya decidida la técnica que se implementará, lo primero que tenemos que hacer es limpiarlo, tomamos un trapo humedecido con agua y un poco de jabón y lo pasamos por todo el mueble, por el interior y el exterior, podemos pasar luego un trapo seco para quitar el exceso de humedad y dejamos secar completamente por unos cuantos minutos.

Eliminar la pintura

El siguiente paso es, eliminar lo más que podamos el barniz y la pintura antigua de nuestro mueble, para esto debemos tomar una lija (el tamaño dependerá del tipo de madera) y comenzamos a lijar por el exterior, las esquinas y patas. En algunos casos si es necesario, es recomendable conseguir un decapante, y aplicarlo con una brocha antes de lijar; esto facilitará la eliminación de la pintura.

Reparar el mueble

En algunos casos, si el mueble que estamos reestructurando, en su superficie posee algún tipo de agujeros pequeños producto de polillas o por antigüedad, lo ideal es cubrir estos agujeros con algún tipo de producto especializado, se cubre por completo y se envuelve con plástico; dejamos secar por 4 días, cambiando el plástico cada 48 horas aproximadamente. En caso de que el mueble tenga golpes o hendiduras; se coloca sobre la zona afectada un trapo mojado de agua o leche caliente y al dejarlo actuar por unas horas, recuperará su aspecto inicial. Para tapar fisuras, con masilla o cera natural y el uso de nuestra espátula podemos rellenar los espacios, lijamos y rellenamos otra vez hasta que ésta desaparezca.

Acabado

Entramos en la fase final de nuestro proyecto, aplicando una capa de barniz, mate o satinado, dejamos secar por 24 horas, volvemos a lijar, quitando el exceso de polvo con un paño seco y lo hacemos en sentido de la veta. Luego con el algodón aplicamos una fina capa de cera, lo que hará que tenga un aspecto mucho más natural.

Pulir

Si queremos que nuestro mueble se vea brillante, lo más recomendable es aplicar una capa más de barniz, laca o tinte y encerarlo una o dos veces al año para mantenerlo en perfecto estado.

Recordando que, si nuestro mueble tiene, bisagras y cerraduras es recomendable reemplazarlos, y los cajones o puertas debemos restaurarlos de igual manera como hicimos con todo el mueble. Luego para que nuestro esfuerzo sea fructífero, debemos hacerle mantenimiento constante, por lo menos una vez cada dos años, no exponerlo al sol, a altas temperaturas, limpiarlo con productos adecuados para madera y que eviten el daño de la pintura o acabado.