Rubén Calvo y su corriente figurativa

Gabriela Trillo Aguilar / redaccion@construarte.com.ve Fotos: Cortesía del Artista

Rubén Calvo es un artista nato, que ha dedicado gran parte de su vida a la plástica. Según afirma, desde muy pequeño se exigía alcanzar la calidad de los dibujos que a su corta edad realizaba, para satisfacer la necesidad de expresar lo que era su mundo. Esto, afortunadamente lo llevó de la mano con el apoyo incondicional que le brindaban sus padres, quienes no pudieron hacer caso omiso a los evidentes gustos que en su momento tenía el ahora reconocido artista.

La Escuela de Artes Plásticas Arturo Michelena, fue la casa de estudios en la que Calvo se inició a los 12 años de edad, posteriormente lo trasladan a las clases de arte puro, y culmina con éxito su primera formación oficial como artista. Sumado a esto, decidió realizar distintos talleres de arte y visitar museos en Estados Unidos y Europa, acciones que fortalecieron su amor por lo que hacía y el enorme deseo de convertirse en artista.

“La corriente artística que ha dominado mi trabajo ha sido la figurativa, con una carga mística, donde el mundo de los sueños está siempre presente. Además, he manejado varias temáticas, entre ellas los espacios arquitectónicos solos o con personajes que están de paso o por venir”, dice Calvo refiriéndose a lo que plasma en sus obras. Asimismo, la figura del  caballo es constante en las piezas del artista, para comunicar que son seres que emergen del espacio y se transforma en otros llenos de energía y vida, según afirma.

Es común que después de ver las grandiosas obras de Rubén Calvo, surja la urgente curiosidad de saber de dónde proviene su inspiración, y precisamente, aparece sin ser llamada en la cotidianidad de su taller, mientras el artista se propone expresar en alguna superficie las ideas que fluyen en su cabeza.

“Mi ritual es muy sencillo, estar solo para mi es la máxima comunión entre la tela, la arcilla o cualquier otro soporte. Mi espacio debe estar tan ordenado como mis ideas, y mi lucha y sufrimiento por llegar a feliz término con la pieza, la vivo y la gozo con la obra misma como padre e hijo”, expresó Calvo.

El proceso de realización de una pieza, comienza desde que la sueña, luego va tomando cuerpo con el dibujo, y se le suma la pintura, el dominio del espacio y el logro técnico. Estos aspectos, acompañan las ideas y emociones que al mismo tiempo se plasman en la obra, a través de la creatividad del artista.

Premios y reconocimientos

Su larga trayectoria en la plástica, le ha dado recompensas que ha sabido valorar con afecto. Entre los premios más destacados que ha obtenido están:

– Premio Emilio Boggio en el Salón de Artes Visuales Arturo Michelena (1982).

– Premio Ciudad de Maracay del Salón de Arte de la Alcaldía del municipio Girardot.

– Primer Premio III Salón Fundación Cabriales.

El arte para Rubén Calvo

“Un agente transformador de la sociedad”, así habla el experto para aproximarse a una definición de arte, y agrega que es capaz de dejar una huella profunda dependiendo del lenguaje que use el artista, que además está condicionado por la época en la que le tocó vivir. Es así, como las obras pasan a ser un testimonio del pasado y el hombre se convierte en su protagonista.  Para un artista como Rubén Calvo, el arte es vida, vive de él y para él, es por ello que sus obras son un resultado más que magnífico de su pasión y entrega al oficio.