Transformar el mundo con Videojuegos

Redacción: Lcda. Victoria Bracho

Ahora es posible, transformar el mundo con videojuegos, han dejado de ser un mero instrumento de ocio para convertirse en una herramienta cultural sin límites. Francesco Cavallari dejó la industria convencional para crear Videojuegos Sin Fronteras, una asociación que los pone al servicio de la educación y el bienestar psicosocial de las personas.

Por medio de un concepto diferente, el creador busca transformar el mundo con la historia de Senua. Este personaje, viste como una heroína celta y se enfrenta a todo tipo de divinidades de la mitología nórdica hasta alcanzar con éxito el inframundo. Pero hay algo que la distingue de un personaje de aventuras convencional: Senua padece psicosis, una enfermedad mental que produce alucinaciones y delirios que la hacen confundir sus pensamientos con la realidad de su alegórica aventura. Ella cree que es una maldición, pero mientras manejas su personaje por los distintos universos de este videojuego la ayudas a destruir a los demonios que la acechan y los suyos propios.

Innovación

A menudo, los videojuegos son estigmatizados como campo de entrenamiento de una generación alienada por las pantallas, como una actividad que puede alterar conductas de aquellos que confunden ficción con realidad, pero los últimos estudios científicos no avalan esa teoría. El caso de Senua o el de Francesco Cavallari (Milán, 1974) y sus Videojuegos Sin Fronteras cuentan otra historia. Una historia de compromiso social y de responsabilidad, de respeto y cuidado de las producciones. Los videojuegos pueden ser instrumentos educativos, herramientas de diagnóstico, de terapia y mejora cognitiva o pueden valer para trabajar la integración de personas con dificultades o en riesgo de exclusión social.

Francesco tiene más de 15 años de experiencia en el mundo del desarrollo de videojuegos. Conoce a la perfección todos los sectores y escalones de una industria que genera 1.530 millones de euros al año en España. Hay 2.000 millones de jugadores de videojuegos en todo el mundo, y la cifra sigue creciendo en un sector capaz de llenar estadios de fútbol o de congregar online a 75 millones de personas en las finales mundiales de un solo videojuego.

Sentir y aprender

Transformar el mundo con Videojuegos

Si entiendes el juego como una manera de experimentar el mundo, lo que te acaba atrapando es el diseño, límites y emociones que provoca. Francesco empezó creando juguetes manuales para su hermano con rollos de papel higiénico y acabó como director de producción en Barcelona, dirigiendo grandes títulos internacionales para Ubisoft, una de las grandes multinacionales del sector. “Recuerdo con mucho cariño mi primer juego: un cartucho para la Game Boy. Una vez, volviendo en tren a casa, escuché la música, me giré y había un niño jugando con él en su Game Boy. Es algo que nunca se olvida”.

Por lo tanto, asegura que es el diseño del juego lo que puedo cambiar la mente y la manera de sentir en la humanidad que apuesta a los video juegos, no verlo como una perdida de tiempo o una distracción, sino también hacer que ayude a transformar el mundo con videojuegos y dejar un legado de aporte positivo social.