Trenes impulsados por el sol

Energía limpia para transportarnos

POR: María de los Ángeles Martínez

Prácticamente cada vez que el hombre se transporta contamina el ambiente, salvo que lo haga en bicicleta o andando. En el caso de los trenes, en un principio el daño provenía del humo de los ferrocarriles a vapor. Con el tiempo esto se fue modificando y ahora la mayoría son de motor diesel, pero estos continúan siendo poco condescendientes con el planeta.

Justamente para revertir esta situación y en pro de la lucha contra el calentamiento global, en Europa se ha comenzado a utilizar una tecnología que podría resultar la alternativa ideal para comenzar a cuidar en mayor medida el ambiente: se trata de la energía solar aplicada al transporte público.

La iniciativa tuvo lugar en Bélgica, donde existen -desde el año 2011- trenes de alta velocidad impulsados por energía solar. Esta modalidad se implementó en el trayecto París-Ámsterdam, que pasa por la ciudad belga de Amberes. El tramo, de unos 50 mil metros cuadrados, fue dotado de 16 mil paneles solares fotovoltaicos, los cuales generan alrededor de 3,3 megavatios de electricidad al año, capaces de impulsar el tren por10 kilómetros.

Esta vez fue la primera que en Europa se utilizó la infraestructura ferroviaria de alta velocidad para generar energía verde. Todo esto implica la reducción de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) en 2.400 toneladas al año. La electricidad generada por los paneles es usada además para hacer funcionar toda la red de alumbrado, así como para la calefacción de las estaciones ferroviarias de la zona.

En ese recorrido de 10 kilómetros, el motor de los trenes cesa su funcionamiento con combustible tradicional y es impulsado únicamente por la energía emanada de los paneles fotovoltaicos, que están ubicados en el techo del “túnel del sol”, que pasa por un área natural protegida, donde está prohibida la tala de árboles.

15,7 millones de euros fue la cantidad invertida en este proyecto, pero se espera una reducción en los costos para los años 2015 y 2016.

Por una vida más saludable

El futuro está -sin duda alguna- en las fuentes de energía limpia. Por eso en otros países europeos, como el Reino Unido se están también instalando paneles solares en las redes ferroviarias. Por ejemplo, la estación de Blackfriars, en Londres, que se extenderá por el río Támesis, alberga la instalación más grande de este tipo en esa nación, con 4.400 paneles y una capacidad de un megavatio, suficiente para proporcionar el 50% de electricidad.

Se espera que esta tecnología siga expandiéndose en el mundo, para que pronto cruce las fronteras no sólo terrestres sino también marítimas y así comience a ser implementada en nuestro lado del Atlántico, de norte a sur. Y -al parecer- vamos bien, pues en Michigan, Estados Unidos, existe ya un tren que funciona con paneles solares e hidrógeno.

Fuente:www.nuanceenergy.com