Una colección de arte que se conjuga con el paisaje

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Isabella Marinelli C. / redaccion4@constuarte.com.ve

El museo Hombroich se sitúa en Neuss, Alemania. Es una combinación de parque encantado y arquitectura moderna.  En el área se encuentran 15 edificaciones conformadas por cafés, galerías y estudios. Cada una ofrece una característica única, que la hace distinguirse por encima de las demás. De súbito parecen construcciones surrealistas, pues veneran distintas tradiciones arquitectónicas de remembranza en Europa. Por lo que el paisaje entero asemeja una obra de arte.

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Paisajismo y arquitectura austera

Los honores del Insel Hombroich se los merece, principalmente, Karl-Heinrich Müller. Müller era un coleccionista de arte y agente de bienes raíces que soñaba con un espacio para exhibir sus piezas. En el año 1982 compró la isla Hombroich, tomando como referencia el hermoso jardín que poseía Claude Monet en el norte de Francia, pues quería crear un recinto similar al del pintor. Consiguió mejorarlo, pues el Hombroich es considerado uno de los museos más extraordinarios del mundo.

Hoy en día, este lugar le sirve de sede a las distintas áreas donde han intervenido personajes como Erwin Heerich, quien diseñó los diez pabellones de exposición de la isla. Pero también han intercedido figuras como el portugués Álvaro Siza y el danés Per Kirkeby. ¿El elemento que se mantiene? Un diálogo con la naturaleza que no se pierde jamás.

Isla Museo Hombroich
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La amplia colección de Müller contiene obras de Hans Arp, Alexander Calder, Paul Cézanne, Yves Klein, Gustav Klimt, Henri Matisse, Rembramdt, entre otros. Pero también hay trabajos provenientes de África, Asia, México y Polinesia.

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Alrededor del parque se pueden encontrar esculturas y piezas de arte. El paseo por las áreas verdes no es guiado, así que el visitante puede desplazarse libremente con la seguridad de que encontrará sorpresas artísticas maravillosas. Además, hay una zona reservada para los más pequeños de la casa, donde cuelgan columpios.

Isla museo Hombroich
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