Viajar a Ibiza: fiesta, pueblos blancos y mar azul

Ibiza la bella
Cortesía de Pinterest
En un primer instante, pensar en Ibiza nos traslada a una fiesta eterna. Ibiza es, ante todo, vida nocturna agitada y cara. Pero la isla de los Baleares también es sinónimo de los grandes encantos del Mediterráneo: playas paradisíacas, pueblos blancos y aceite de oliva. En este sentido, viajar a Ibiza trasciende más allá de ser un mero discotequero, y, al contrario de sus semejantes, es más que sol y playa. ¡Es la combinación perfecta!
En líneas generales, se trata de una isla versátil, capaz de mutar de acuerdo a las exigencias del visitante. Si bien se le conoce como un punto masificado para el turismo juvenil, las familias no están exentas de disfrutar un viaje a Ibiza: snórkel, senderismo, mercadillos, gastronomía mediterránea y pueblos típicos, son solo algunas de las actividades que hacer en Ibiza sin mencionar, desde luego, salir de fiesta.

Salir de fiesta en Ibiza

La fiesta en Ibiza no acaba nunca. De lunes a domingo hay programación en las discotecas para salir de fiesta. También existen facilidades para irse de fiesta. Hay autobuses que funcionan desde las 00:00 hasta las 06:00. La mayor parte de las discotecas de la isla son costosas. Estamos hablando de entre 30 y 60 euros. Por otro lado, los organizadores siempre están innovando las temáticas de las fiestas. Recuerda comprar con antelación tu entrada, algunas suelen agotarse pronto.
Salir de fiesta en Ibiza
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Sin embargo, las opciones no se restringen únicamente a los locales. ¡También puedes ir de fiesta en un catamarán! Los party-boat en Ibiza duran 8 horas y tienes barra libre de alcohol. Se trata de una experiencia fundamental en cuanto a cultura de música electrónica se habla. Además, constituye una actividad indispensable si andas de clubbing en Ibiza. No te las puedes perder.

Playas mediterráneas de Ibiza

En las costas de Ibiza, sobran las playas. De acuerdo a esto, no son pocas las personas que claman que el Mediterráneo tiene poco qué envidiarle al mar Caribe o a las islas paradisíacas del Pacífico. La Playa d’en Bossa es la más larga y conocida de Ibiza: tiene una extensión de 2 kilómetros. Acude mucha gente joven, especialmente al atardecer pues los locales aledaños empiezan a abrir sus puertas.

De acuerdo a esto, se trata de una playa masificada, pero no por eso deja de ser uno de los lugares indispensables para visitar en Ibiza.

Viajar a Ibiza
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Pero Ibiza también cuenta con playas secretas. Atlantis es la más conocida entre las desconocidas, se caracteriza por las diferentes rocas que la bordean. Por si no lo sabías, los accidentes geográficos tienden a tener protagonismo en varias playas de Ibiza. Atlantis se encuentra próxima al islote de Es Vedrá. Por lo general, las playas menos concurridas de Ibiza son aquellas de difícil acceso. Por si fuera poco, escasean las señalizaciones para llegar. Si le huyes a las aglomeraciones de gente, el esfuerzo valdrá la pena.

Si decides viajar a Ibiza, no olvides pasearte por sus encantadores calas, casi tan famosas como sus playas. Son famosas por su belleza y por la tranquilidad de sus aguas. Así que si estás indeciso entre las playas o las calas de Ibiza, ¿por qué no las dos? Tanto para buceo como para hacer snórkel en Ibiza, ¡no pierdas la oportunidad!

Pueblos encantadores de Ibiza

El Mediterráneo es famoso por sus característicos pueblos pintados de blanco. Es una cualidad que se hace presente en países como Grecia, Italia, Marruecos y España claramente no podía faltar. Se dice que el color blanco característico de estos lugares se debe a los efectos de la cal. Los locales elegían pintar sus casas de blanco en un intento de mermar el sofocamiento producido por los fuertes rayos de sol que inciden en las costas Mediterráneas.

Ibiza la blanca
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Sea cual sea el motivo, dotan a los pueblos mediterráneos de un encanto que no se encuentra en otro rincón del mundo. ¿Preparado para aventurarte en el corazón histórico de la isla fiestera?

Las principales ciudades de la isla como Santa Eulalia, San José, San Juan y San Antonio, poseen centros históricos interesantísimos en los que es necesario perderse por lo menos una vez en tu agenda. En este sentido, también se encuentran Es Cubells y Sant Miquel de Balasant, pueblos llenos de encanto y de visita obligada. Además, ¿qué puede ser mejor que degustar la auténtica gastronomía mediterránea en un pueblo autóctono? ¡Nada!