Víctor Julio Torrealba: Para ser un artista uno tiene que hacer arte

Victor Julio Torrealba
(Cortesía del artista)

Estefanía Rosales Coronel | redaccion5@construarte.com.ve

Víctor Julio Torrealba dice que no puede precisar cuáles fueron sus inicios en el arte. Dentro de su memoria más temprana, el dibujo y la pintura le han atraído desde que tenía 6 años. Sin embargo, sí puede afirmar que fue a finales de la década de los ochenta cuando decidió ser plenamente un artista, de forma consciente.

“Lo que quería era vivir como artista, vivir de lo que hacía. No hacer y vivir de otra cosa”, afirma el artista plástico. Antes de dedicarse totalmente a la creación artística, tuvo un vivero y una empresa que realizaba trabajos de reforestación y paisajismo ornamental.

(Cortesía del artista)

Amante de las plantas, Torrealba dice que en la actualidad su familia se dedica a las labores que cada uno eligió y en su caso, él se quedó en el arte. Desde entonces, ha participado en innumerables exposiciones en diferentes estados del país, con una extensa producción de obras.

“Ellos tuvieron mucha preocupación, porque yo decidí ser un artista, en especial mi papá” rememora entre risas “Pero bueno, funcionó bien gracias a Dios”.

Torrealba nació en Valencia, Venezuela; el 6 de diciembre de 1958. Por lo que confiesa que su decisión de encaminarse en el sendero del arte fue tomada siendo ya bastante adulto. Así, regresa a la escuela de artes plástica Arturo Michelena, en la búsqueda de su identidad visual.

Cambios de paradigma

En la obra más reciente del artista, el color, las líneas y las formas tienen protagonismo. Las varillas que se curvan marcan un ritmo visual sobre la superficie de las esculturas, que invocan patrones de movimiento.

Al igual que muchos artistas que lo preceden, Víctor Julio Torrealba se refiere a sus inicios en el arte figurativo y la transición que significó para él adoptar el abstraccionismo. Para el valenciano, el cambio en su estilo sucedió a la vez que su crecimiento espiritual, y su conversión al cristianismo.

(Cortesía del artista)

En este período realiza sus ´Cerillos´ en una etapa que considera de las fundamentales en su trayectoria, en representación de la luz divina que habita en el mundo y en el interior de las personas; como muestra de su aceptación de Dios como su guía y salvador.

Torrealba llega al ritmo visual y la geometría inspirado por la obra de Victor Vasarely, y entre los latinoamericanos menciona  “indiscutiblemente” a Carlos Cruz-Diez y al artista colombiano Ómar Rayo. “Me encantó lo que él hacía, cómo lo pensaba, cómo lo exponía, cómo lo traducía a ese lenguaje”.

Un lenguaje propio

Durante cierto tiempo, Víctor Julio Torrealba también se dedicó al dibujo y diseño mecánico industrial, así como el dibujo de obra civil. En la empresa Owen Illinois elaboraba moldes de soplado para botellas y realizaba planos de edificios, planos de casas, obra civil.

“Pero ese era un trabajo muy frío, aunque muy hermoso, muy limpio, impecable”, asevera el artista “Eso se trasformó, cuando llegue nuevamente a la escuela de arte eso se transformó totalmente, lo más plástico, lo más gestual”.

A juicio de Torrealba, el dibujo mecánico le permitió desarrollar sus conocimientos de forma, volumen y planos incluso métricamente. Por lo que lo aventajó en cualquier técnica que implicase el mismo nivel de precisión y a comprender los materiales.

(Cortesía del artista)

Así, a través de la exploración las líneas, el color, el espacio y la forma; Torrealba trabaja incesantemente en un lenguaje propio y una identidad plástica. A la vez que le gusta mantenerse al tanto de los cambios que se producen en el mundo del arte y reflexionar en torno a ellos.

“Las cosas que van más allá de las medidas de largo, ancho y alto” observa con entusiasmo “Ahora no se puede medir una obra, por ejemplo ¿cómo medimos una obra de Soto que es pluridimensional y la atravesamos?”.

Torrealba dice que como realizador se inclina más hacia la escultura que la pintura, sin embargo, el arte abstracto le ha hecho llegar a la conclusión de que gracias al legado de las corrientes posmodernas, las distinciones entre una forma o la otra se diluyen.

“El legado que nos dio la modernidad y la posmodernidad me hizo comprender que ya no había pintura ni escultura, sino obra” expresa el artista “Porque lo tridimensional pasó a ser pluridimensional, y la pintura invadió todo ese espacio, invadió tanto lo bidimensional, tridimensional y pluridimensional y cambió el tiempo del trabajo de la obra de arte y todo se complicó y se simplificó simultáneamente. Eso me atrapó”.

En constante evolución

“Antes mi trabajo, tanto mi pintura como mi escultura era anecdótica, y ahora es abstracta totalmente” dice a modo de reflexión “No quiero decir nada con ella, solo aprecio el color como tal”.

A lo largo del tiempo, no solamente ha cambiado el estilo del valenciano, sino que también sus materiales se han ido transformando. Como lo refleja su presencia en las redes sociales, Torrealba es un hombre que se mantiene al día de con las últimas tecnologías, y ha desplazado el papel y el lápiz para dibujar en su computador.

Pinturas automotrices, aeronáuticas, electroestáticas, de solvencias fuertes o de agua; hierro acerado, vinil o PVP son algunos de los soportes y materiales que utiliza en la actualidad, de acuerdo a los requisitos de cada obra.

“Todos esos terminan siendo materiales muy nobles, todo soporte pasó a ser tan noble como el papel y todos los materiales que se usaban antes”.

(Cortesía del artista)

Torrealba considera que con los cambios de paradigma en el mundo del arte, ahora cada artista está en capacidad definir su propia obra y describirla por sí mismo así como sus planteamientos; sin necesidad de la intermediación de una figura como la del curador, con quien puede debatir libremente.

“De mi muy particular forma de ver, una persona es lo que hace y para ser un artista uno tiene que hacer arte”.

(Cortesía del artista)

Por sobre todas las cosas, Víctor Julio Torrealba es un apasionado del arte. En su voz hay vitalidad y energía cada vez que habla sobre lo que hace, sobre lo que significa para él el hecho artístico. Para él, el arte se redefine constantemente, en cada artista, en cada obra, cada vez que sale algo verdaderamente nuevo.

Dice que ese es su desafío actual: lograr una cosa nueva.

“Lograr una cosa nueva en esta época, sin influencia es verdaderamente un reto, un desafío. Voy por ese camino” dice con determinación.

¿Cuál es la cualidad esencial de un artista?

La cualidad esencial de un artista es ser un creador, si no es un creador, no es un artista.

¿Qué consejo le daría a un joven que quisiera dedicarse al arte?

Haz lo que venga a tu mente y cree en Dios sobre todas las cosas. El mejor consejo es no recibir consejos (risas).